Comité del Kiwi expresa su apoyo a esfuerzos por mejorar las variedades del kiwi nacional

  • Programa de mejoramiento genético de la U de Chile con la la universidad italiana de Udine permitirá mejorar el sabor, la calidad y la vida postcosecha de uno d ellos principales frutos de exportación.

 

La Universidad de Chile y la Universidad de Udine (Italia) han unido esfuerzos para generar un Programa de Mejoramiento Genético de Kiwi (PMG Chile-Italia), mediante el cual esperan desarrollar nuevas variedades que respondan a los requerimientos de la industria nacional del kiwi, además de llevar a cabo investigaciones sobre la genética de la especie, enfocados en la generación de marcadores moleculares útiles, apoyado en la selección asistida por marcadores (MAS).

Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi.

Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi.

Biogold Sudamericana, Biotecnia, Campofrut, Copefrut, Prize y Agrícola La Ponderosa son las empresas que actualmente están asociadas a este proyecto, mientras que la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta), la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile A.G. (ASOEX) y el Comité del Kiwi son parte de los interesados.

“Respecto a las variedades, el Comité del Kiwi está muy consciente de la importancia de incentivar el desarrollo de nuevas variedades. Durante mucho tiempo la industria del kiwi se sustentó en Hayward, que es una variedad muy flexible geográfica y productivamente, y en general con resistencia a plagas y enfermedades, lo cual la caracterizó como una variedad limpia y fácil de producir. Pero aparte de Hayward, hoy han aparecido nuevas variedades con condiciones importantes respecto a sabor o fruta más temprana, que han hecho un aporte a la oferta de mercado, donde las variedades amarillas juegan un rol muy importante, y hay un gran camino que recorrer” explicó Carlos Cruzat presidente del Comité del Kiwi , quien agregó que en este contexto “el año pasado como Comité del Kiwi iniciamos conversaciones con genetistas internacionales para llegar a acercamientos en programas futuros, y en Chile desde hace tres años estamos trabajando con la Universidad de Chile, apoyando el proyecto que llevan a cabo con la Universidad de Udine, con el propósito de evaluar tempranamente los candidatos a variedades que se están evaluando en Europa, haciéndolo simultáneamente aquí en Chile”.

En cuanto a las características buscadas en las nuevas variedades por la industria chilena del kiwi Cruzat señaló que, en el caso del kiwi verde, esperan que cumpla con tener un buen sabor, buena productividad, que sea homogéneo, tanto en la forma de producción como en el almacenaje (que es un punto de la máxima importancia). En cuanto a la distribución de calibres, precisó que es algo que se maneja muy bien a nivel comercial. “Quisiéramos que los huertos tuvieran potenciales productivos más altos, que la fruta responda mejor a los embalajes y la guarda. Asimismo quisiéramos huertos de alta fertilidad para poder escoger la mejor calidad de fruta, y así tener más CAT-1 , y cero de CAT-2, es decir, tener fruta cilíndrica, bien formada, con un fondo verde que la haga más atractiva”, destacó el dirigente.

En el caso de las variedades amarillas “buscamos algo muy parecido, muy buena poscosecha, muy buen sabor, en definitiva un buen negocio para el productor, es decir, que el esfuerzo técnico asociado con el costo de producción por hectárea sea positivo con respecto al total de volúmenes exportados, pues cuando un producto tiene un buen precio pero un bajo volumen se sustenta. Pero, en general, los negocios funcionan mejor en la medida que las estructuras de costo son menores y que tienen un gran volumen en productividad, ya que, esto le da competitividad. Por lo tanto, lo que esperamos es disponer de nuevas opciones de variedades amarillas y verdes que estén preparadas para nuestra industria, para nuestra climatología y requerimientos”, expresó Cruzat.

El programa corresponde a un proyecto FONDEF, y comenzó a ejecutarse en marzo de 2011, con una duración de 6 años, y actualmente está en su quinto año de ejecución, periodo en el cual se está en etapa de evaluación de la variedad Sorelli (de pulpa amarilla), obtenida desde la universidad italiana.

“La Universidad de Udine ya llevaba a cabo un programa de mejoramiento genético y se abrieron a colaborar con nosotros. Los cruzamientos que ellos hacen no evalúan la poscosecha, porque casi todo es para el mercado interno, en cambio nosotros sí necesitamos ver poscosecha”, indicó Claudia Jorquera, del Laboratorio de Mejoramiento Genético y Calidad de la Fruta de la Universidad de Chile. “Estamos haciendo un ensayo con diferentes periodos de almacenamiento, que entregaría información acerca de la potencial vida poscosecha de la fruta, por lo tanto le interesa a los italianos que fueron los creadores de la variedad”, agregó Jorquera.

La relación con la casa de estudios italiana es recíproca, ya que, en Chile se está trabajando con uno de sus asociados, mientras un integrante del equipo chileno está en Italia dedicado a ver la segunda parte del proyecto que tiene relación con el mapa genético del kiwi y encontrar marcadores moleculares asociados a la calidad del fruto.

Al respecto, Pía Rubio, encargada de la Unidad Experimental de la Universidad de Chile, indicó que un punto clave lo constituye que, a través de la genética del kiwi, se puede desarrollar algún marcador que ayude a discriminar, por ejemplo, el sexo de la planta. “Esto es clave en el kiwi dado que es una especie que tiene plantas machos y hembras, donde las primeras son polinizantes y las segundas dan frutos”, dijo.

“Los marcadores moleculares son herramientas biotecnológicas que ayudan a hacer más eficientes algunos procesos de selección de genotipos”, dijo la profesional, agregando que el proyecto está enfocado en la búsqueda de fruta de calidad, por lo tanto, “la prioridad son las plantas femeninas, productoras de fruta”, destacó Rubio.

En este sentido, la determinación del sexo es un carácter que se usará para hacer más efectiva la operación de breeding. En cuanto a la calidad de la fruta, se analizará con especial atención los caracteres: tamaño del fruto, textura de la pulpa, contenido de sólidos solubles, color de la pulpa, materia seca y acidez.

Asimismo, el proyecto, que no considera transgenia, caracterizará fenotípica y genotípicamente completo banco de germoplasma de Actinidia spp., el cual servirá como base para mantener los potenciales progenitores del PMG Chile-Italia. “Este proyecto es el punto inicial (…), como no había un programa de mejoramiento genético la idea es que esto continúe. Competir contra Nueva Zelanda es muy potente y un programa de mejoramiento genético requiere de una inversión bastante grande y años de investigación”, añadió Claudia Jorquera.

VARIEDADES RESISTENTE A LA PSA

Otra de las materias incorporadas al proyecto es la PSA (Pseudomonas syringae pv. actinidiae), una enfermedad que afecta gravemente al kiwi y que fue detectada en Chile hace unos años. “De aquí en adelante uno no puede seguir generando variedades sin tener en cuenta la enfermedad. Nuestro desafío es poder enfocarnos en variedades que sean más resistentes, susceptibles/tolerantes a la enfermedad”, señaló Pía Rubio. “En Italia han visto que algunos de sus cruzamientos han resistido, sobrevivido, entonces queremos ver la posibilidad de traer ese material”, acotó Claudia. La profesional aclaró que el proyecto no generará una nueva variedad sino más bien dará la base para llegar a una nueva variedad que podría salir al mercado, “por eso hay que crear un modelo para la selección”, dijo.

“Estamos empezando. Pusimos la bandera y contamos con el apoyo de la industria. No esperamos ser como Nueva Zelanda, pero sí queremos variedades. Una variedad de kiwi chilena de buena poscosecha y menos susceptible a Psa. Queremos una variedad que sea alternativa a lo que ya existe”.

Actualmente algunos de los problemas que enfrenta el kiwi chileno son el ablandamiento y “harinosidad”. A esto se suma que el fruto es muy susceptible al etileno. Ante esto, el ablandamiento del fruto también se está evaluando. Los ensayos comenzaron con la variedad Hayward, y la idea es poder llevar la investigación a una segunda temporada, donde no sólo se evalúe esta variedad sino también Sorelli.

Finalmente, se destaca que junto con el material italiano, dentro de los planes del equipo de investigación está traer material de China.

 

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