Placillanos intercambiaron semillas ancestrales en pos de su conservación

El intercambio de semillas es una iniciativa que cada vez toma más fuerza en el país. Ya lo han hecho entidades expertas como la Universidad de Chile y su facultad de Ciencias Agronómicas con el fin de mantener vivo y en resguardo aquellas semillas endógenas chilenas. La idea de estas actividades es que cada participante llegue con sus semillas e intercambie con otros aquellas especies que no posee y desea plantar. En el caso de las instituciones que buscan preservar la tradición genética, estas aprovechan la oportunidad de recolectar semillas originarias para conservarlas en lugares específicos dedicados al resguardo de la historia genética vegetal del país. La idea es que este patrimonio agrícola nunca termine.

Fue así como hace algunas semanas, la comuna de Placilla, a través de su oficina de Medioambiente junto a Prodesal organizaron este evento de intercambio que tuvo una acogida masiva no solo entre los placillanos sino también con la presencia de habitantes de comunas vecinas.

El jefe de operaciones de INDAP O’Higgins, Alvaro Gálvez, manifestó que “el rescate de estas semillas ancestrales es velar por la soberanía y seguridad agroalimentaria del país, es contar con una rica historia de sabores donde las semillas locales y adaptadas entregan potencial a nuestros alimentos más preciados. Creo que es vital que nos sumemos a impulsar este tipo de iniciativas, porque el desarrollo endógeno alimentario del país es relevante para poder generar sustentabilidad en la economía”, precisó. Gálvez a su vez destacó la gran presencia de mujeres en el encuentro, lo que a su juicio demuestra la preocupación especial de ellas por este tema, quienes llevaron a la cita semillas de maíz, porotos, sandía, tomates y quínoa, entre otras. Desde el punto de vista medioambiental, dijo que INDAP ha asumido una apuesta importante, y que la posibilidad de usar semillas autóctonas permitiría ir supliendo el uso de pesticidas que está asociado a paquetes de las grandes empresas.

Ximena Guzmán, pequeña agricultora del sector Puente Negro, dijo que esta fue una muy buena idea, que espera replicar en octubre en San Fernando a través de la Asociación Gremial Comunal de la Agricultura Familiar de dicha comuna. “Esto es la base del cuidado de nuestro patrimonio agroalimentario. La idea es crear redes que nos hagan posible cuidar esto que tenemos”, dijo.

La casona del empresario y gerente de la Empresa Greenvic, Jorge Salazar Urzúa, fue el lugar de encuentro que concitó a los pequeños productores de la región de O’Higgins y Bío Bío, y asesores técnicos del Prodesal-INDAP, el alcalde de Placilla, Tulio Contreras, y los concejales Cristian Contreras, Hernán Santa María y María Teresa Mora.

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