Una colombiana en Rancagua y miles de sus compatriotas en Chile

Héctor González

 

No fue difícil ubicar a una colombiana que fijó su domicilio en Rancagua, ya que son numerosas las personas que han transformando su “hábitat” en esta “ciudad histórica”, de la que nunca habían oído hablar antes de su decisión de trasladarse de Colombia a Chile.
Una de es nuestra ocasional entrevistada, nació en un día como hoy, el 24 de Septiembre de 1993, fecha desde la cual se han cumplido 22 años.
Ella nació en Florida Valle del Cauca, cuya capital es la Ciudad de Cali, de más de un millón de habitantes (a diez horas de Bogotá: a unos 470 kilómetros al Norte, y a veinte horas de Caracas, la Capital de Venezuela).
A los 13 años de edad se mudó a la ciudad de Palmira, donde posteriormente realizó sus estudios primarios, secundarios y técnicos en enfermería, como también Diplomado en Unidad de Cuidados Intensivos. A los 20 años tomó la decisión de trasladarse, en busca de mejores horizontes económicos. No sabía nada sobre Chile, salvo de que era un país de América del Sur y lo que le contaban amistades que se encontraban aquí. Lo determinante fue la posibilidad de tener un mejor estándar económico para su señora madre, con la cual vivía.
Sin pensarlo mayormente, tramitó su pasaporte, adquirió pasaje aéreo y llegó a Santiago. Pasado un mes se traslado a Rancagua, en donde efectivamente, encontró un empleo, que le permitió contactarse casi a diario con su mamá y enviarle pasajes para que viniera a Rancagua a pasar un par de meses.
Añorando siempre, porque es natural, la Patria lejana, siguió contactando por internet con su madre y familiares lejanos.
Nos dice que en Chile le llamó la atención la manera de hablar con sus modismos, la diversidad de las comidas, costumbres y el afecto y amistad con que nos tratan.
En las Fiestas Patrias conoció las Fondas y Ramadas y aplaudió a los bailarines de cueca, saboreó las empanadas y especialmente el charquicán, los zapallitos italianos, los completos y las frutas.
Comprobó que los chilenitos y en especial las chilenitas hablamos en diminutivo.
¡Colombianita: que tengas un muy feliz cumpleaños en nuestro Chile!…

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