Superficie dedicada a los frutales crece solo un 2,7% en los últimos seis años

A pesar del estancamiento, la Sexta Región sigue teniendo el liderazgo nacional en frutales mayores con más de 74 mil hectáreas dedicadas al sector. En otros aspectos, expertos advierten que los productores de O’Higgins aún están al debe en el uso de riego mecanizado, y al mismo tiempo se destaca la aparición de Cardenal Caro como una provincia con buenas perspectivas para la fruticultura.

 

Cada seis años, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, Odepa , somete a cada una de las regiones productoras de frutas del país a un catastro que permite evaluar cuál es el escenario por el cual está pasando el país y esa zona específica en cuanto a este sector de la industria agroalimentaria. El catastro se realiza a través del Centro de Información de Recursos Naturales, Ciren y este año fue el turno de la presentación del estudio correspondiente a la Región de O’Higgins que desde 2009 no pasaba por este proceso. El estudio estuvo liderado por las reconocidas agrónomas, Patricia Larrañaga y María Angélica Osores, cuyo equipo de 30 estudiosos llevó a cabo una exhaustiva investigación entre julio y septiembre de 2014 a un total de 6.176 predios de O’Higgins con una superficie igual o superior a 0,5 hectáreas.
En cuanto a los resultados presentados esta semana, estos indicaron en primer lugar que la Sexta Región posee un total de 76.930 hectáreas dedicadas a la producción de frutales, de las cuales, 74.701 están destinadas a los llamados frutales mayores, confirmando a nuestra región como la principal productora nacional de este último sector.
El director de Ciren, Juan Pablo López, indicó que: “Los resultados para la Región de O´Higgins generan una alta expectativa entre agricultores y productores, ya que ésta es la zona frutícola por excelencia y la que tiene más hectáreas frutales en el país. El aumento que hemos registrado en la superficie plantada servirá de parámetro para medir el pulso de la fruticultura nacional. Además, el catastro incluye información de infraestructura y agroindustria, como la capacidad instalada, toneladas procesadas y número de cajas embaladas que se obtuvieron de un total de 602 encuestas. Este es otro dato relevante que da gran valor a este trabajo”
María Angélica Osores explica que de todos modos la región sufrió, en cuanto a la variable de crecimiento de la superficie frutícola, una baja importante en la variación de los últimos seis años, lo que llamó la atención de los investigadores. “Entre los años 2003 y 2009 hubo un crecimiento de 26,2% en superficie plantada en la Sexta Región, un alza que fue de 59.352 hectáreas a 74.883. En el mismo periodo de tiempo, es decir seis años, desde el 2009 al 2014 , el crecimiento fue de solo un 2,7% , lo que es bastante menos. Es una tasa anual muy baja la que se produjo en la región en los últimos seis años. Las razones no podemos analizarlas nosotros porque se necesita más información para decir que pasó, por ejemplo, si hubo un efecto mercado, un efecto de clima o de agua que pudiese haber influido”.
Consultado al respecto, el experto agrónomo e investigador de INIA Rayentué, Gamalier Lemus, indicó que tres razones podrían ser la clave en este estancamiento de la superficie frutícola: “La primera es la crisis económica que aún vive la producción de duraznos y nectarinos que son un componente muy alto de la fruticultura de la región. Estas especies tuvieron su punto alto en los noventa y comienzos del nuevo siglo y lamentablemente por problemas de calidad de llegada han tenido restricciones de venta. La segunda causa (en la poca expansión de la superficie), no me cabe duda, es la restricción hídrica, que es un fenómeno que ya lleva cinco o seis años. Y la tercera razón creo que es el valor del dólar que hizo que los exportadores de productos que no son de grandes precios no tuvieran tanta rentabilidad”. Lemus detalla que este escenario debería cambiar y O’Higgins volver a tener una fruticultura más pujante en el próximo catastro. “El corolario de esta situación es que en el próximo quinquenio uno vea nuevamente un aumento en la superficie de producción frutícola, en tanto la sequía tienda a desaparecer, el dólar tenga mejor valor y probablemente el durazno y el nectarino, no sea reemplazado, pero si mejorado con nuevas variedades y que la cereza se siga plantando. Esta dinámica debería recuperarse porque somos la región más importante en fruticultura”, concluye el experto.

 

UVA DE MESA Y CEREZOS DOMINAN LA SEXTA REGIÓN

En cuanto a cuáles son los frutales con un mayor número de hectáreas dedicadas a su producción, el listado lo lidera la vid de mesa con un total de 12.363 hectáreas, seguida por el cerezo con 8.674 hectáreas, y en tercer lugar el ciruelo europeo que posee 7.776 hectáreas. Si bien la vid de mesa sigue siendo la especie más producida en O’Higgins, esta sufrió una baja en el número de hectáreas desde el año 2009, “bajaron de 9.600 a 8.600 hectáreas. Esto también en parte tiene que ver con la edad de las plantas y la variedad, porque las variedades están cambiando, hay hartas variedades nuevas más atractivas y a eso se suma que en el norte se están usado variedades mejoradas y puede ser que ahí haya surgido una necesidad, pero es una primera impresión”, detalla la ingeniero agrónomo María Angélica Osores.
Respecto a las especies menores, el arándano americano es la más producida en la región con un total de 972 hectáreas dedicadas a este frutal, seguido por el mandarino (522 ha.), el pluots (465 ha.) y el kiwi gold (321 ha.).
Como ya muchos productores lo saben, porque están siguiendo la tendencia de los boom frutícolas en cuanto a producción, entre el 2009 y el 2014 el que lidera el ranking es el nogal con una variable de crecimiento en superficie plantada de nada menos que un 97,9%, seguido por el cerezo con un alza de 74,6% en el número de hectáreas dedicadas a este carozo.

 

FALTA MAYOR IMPLEMENTACIÓN DE RIEGO MECANIZADO

Una de las importantes aristas que analiza el Catastro Fruticola de Ciren es el que desmenuza cuáles son los sistemas de riego usados por los productores de la región. En un escenario de sequía persistente donde cada año las expectativas se hacen más peligrosas, el uso eficiente del recurso hídrico, especialmente en el valle central, se hace fundamental.
Según los datos de la Región de O’Higgins, un total de 47.694 hectáreas de especies frutícolas mayores, usan sistemas mecanizados como la aspersión, micro aspersión y goteo. Lo que preocupa a los investigadores es que 26.855 hectáreas, un tercio del total, siguen usando los antiguos sistemas de riego por surco y tendido, los cuales son reconocidos por su ineficiencia. “En la Sexta Región el sistema de riego mecanizado subió destacándose el riego por goteo que en superficie subió de 34 a 43 mil hectáreas, pero es una región que le falta aún por usar sistemas mecanizados. Por ejemplo respecto a los resultados que el año pasado presentamos de la Quinta Región, en esta el 80% de los frutales usaban sistemas mecanizados entre goteo, aspersión y micro aspersión, y O’Higgins está en un 65%. Creo que hay un delta que todavía puede crecer más”, explica María Angélica Osores, una de las jefas de la investigación quien destaca que la Sexta Región debe mostrar mejores cifras en seis años más. “Ideal sería que la región estuviera sobre el 70% de mecanización, el gráfico de la región tiene un 32% de riego por surco, y un 4% de riego por tendido. Supongamos que el tendido no mejora, por la idiosincrasia del agricultor, pero el surco sí lo pueden tecnificar, haciéndolo más eficiente como riego o algunas superficies regadas por surcos llevarlas al sistema tecnificado, pero si hoy están en 65% deberían estar en el próximo catastro entre un 75 u 80 por ciento, como están ya Valparaíso y la Región Metropolitana en riego mecanizado”.
Entre las causales de este fenómeno la experta destaca que están las costumbres propias de los agricultores así como el escenario de necesidad de abastecerse de agua que presenten en sus predios. “Esto es un tema de costumbres y por personas que todavía tienen agua cuyos predios están en zonas donde aún hay mayor cantidad del recurso, entonces no han visto la necesidad de cambiarse a un sistema que busque el ahorro de agua”.
Gamalier Lemus de INIA Rayentué coincide con Osores en que los productores de O’Higgins recién en los últimos años se han dado cuenta de que la sequía les puede pasar la cuenta. “La región ha administrado el agua desde la abundancia siempre, en tanto la Región de Valparaíso, la Cuarta y la Región Metropolitana ya están manejando el agua desde la escasez. Recién en los últimos cinco años O’Higgins se dio cuenta que puede sufrir los rigores de una sequía y bajar la disponibilidad de agua”. Lemus se mostró confiado en que la mecanización de los predios frutícolas subirá antes de la próxima evaluación. “Creo que ese porcentaje debiera aumentar, primero porque hasta ahora los productores no sintieron la escasez del agua y lo segundo es que las políticas estatales, que son en mi opinión una gran ayuda para cambiar de sistema, tendrán que reforzarse en la región en relación a estos sectores donde ya esta siendo critico el abastecimiento, aun en condiciones de precipitaciones invernales adecuadas; la Sexta Región se va a incorporar (a la mecanización), más tarde pero lo hará”, sentencia Lemus.

 

EL ESCENARIO PROVINCIAL: CACHAPOAL PERDIÓ TERRITORIO MIENTRAS CARDENAL CARO APARECE CON BUENAS EXPECTATIVAS PARA LA FRUTICULTURA

Según el catastro, las provincias también muestran datos interesantes. En el caso de Cachapoal sigue teniendo en sus comunas la mayor cantidad de superficie dedicada a la fruticultura con un total de 50.726 hectáreas, seguida por Colchagua con 22.654 y finalmente Cardenal Caro con 3.551 hectáreas. Respecto a la variación crecimiento de superficie plantada , María Angelica Osores explica : “En crecimiento fue Colchagua la que tuvo una expresión más importante en cuanto al crecimiento de especies plantadas con un alza de un 11% . Cardenal Caro tiene una variación de 61%, en 2009, esta provincia tenía un total de 2 mil hectáreas que crecieron a 3.500 hectáreas, pero aun así hay que destacar más la superficie total y en ese sentido Colchagua que creció de 20 mil a 22 mil hectáreas sería más importante de recalcar. Aun así, estamos hablando de una provincia de Cardenal Caro que tiene 1.300 hectáreas más para la fruticultura, que es una provincia que partió prácticamente sin importancia pero que empieza a manifestarse, presentado una superficie frutícola de 3.500 hectáreas, que ya es una cifra importante”.
Respecto a Cachapoal, el catastro determinó que si bien ahí se maneja un 76% de la producción regional, la tasa de crecimiento de las hectáreas plantadas fue negativa en los últimos seis años. En esa provincia hubo una disminución de 1.541 hectáreas que se traduce en una baja de -2,9% . Según el Ciren; el arranque de la plantas de uva de mesa y durazno conservero, sería la principal causal. En este sentido Gamalier Lemus quiso destacar que el arranque de los parrones respondió a la falta de mano de obra, otro fenómeno que podría ser causal del poco aumento de la superficie frutícola en los últimos años. “Otro aspecto que ha complicado a la fruticultura en los últimos años es que la mano de obra se ha restringido mucho, por ejemplo las vides de mesa arrancadas no es porque no fueran un buen negocio sino porque el productor no cuenta con la mano de obra para el trabajo y no ha podido ofrecer el producto, eso también ha restringido un poco y cambiado el enfoque. Por otra parte la región ha crecido bastante en ciruelos para deshidratar, almendros y nogales que son especies que no requieren de mano de obra y que funcionan con mecanización, entonces para mí la mano de obra sería el cuarto elemento para la baja en el crecimiento de superficie”.
A nivel comunal los resultados demuestran que en Cardenal Caro la comuna de La Estrella es la más importante con un total de 2. 349 hectáreas frutícolas, dos mil de las cuales están dedicadas a los olivos. En el caso de Colchagua la mayor producción frutícola esta en Chimbarongo, donde lidera el manzano rojo con 1.693 hectáreas, seguido por el cerezo y el kiwi. Finalmente, en el caso de la provincia de Cachapoal es Rengo la comuna con mayor cantidad de predios fruticultores, allí el listado de las especies las encabeza el durazno conservero, seguido por el cerezo, la vid de mesa y el manzano rojo.

Related posts

Top