Congelamiento de las dietas parlamentarias: Una señal mínima de austeridad

Por Patricio Walker Prieto, Presidente del Senado

 

En la cuenta pública del 21 de julio, los presidentes de ambas cámaras le pedimos a la Presidenta Bachelet que patrocinara nuestra iniciativa de congelar las dietas parlamentarias y también congelar el reajuste a los más altos sueldos de la administración del Estado.
Tras poco más de dos meses, este lunes con el Presidente de la Cámara de Diputados, Marco Antonio Núñez y el Ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, firmamos un protocolo, siendo la primera vez que se produce un acuerdo entre el congreso y el ejecutivo para evitar el reajuste de las altas remuneraciones del estado, incluyendo a los parlamentarios.
Esto se había planteado en el pasado, pero no se había logrado el apoyo necesario para llevar adelante una iniciativa de este tipo.
El congelamiento de las dietas parlamentarias y del reajuste a los más altos sueldos de la administración del Estado es una señal mínima de austeridad, que tiene como fin querer ayudar a reducir las desigualdades que existen, las diferencias entre los altos sueldos del Estado y aquellos que ganan menos.
Le planteamos al ejecutivo que queríamos efectivamente que esta reducción real de nuestras remuneraciones ayude a aumentar los sueldos de los administrativos, auxiliares y todos los trabajadores del sector público que están más abajo en la escala única de remuneraciones.
Esta decisión fue respaldada por la unanimidad de los senadores en un proyecto de acuerdo que fue aprobado a fines de marzo en el Senado, iniciativa que establecía 20 medidas en materia de probidad, transparencia y austeridad. Este proyecto se lo entregamos en esa fecha a la Presidenta de la República, porque nosotros no tenemos iniciativa en estas materias y tenía que ser el ejecutivo el que diera el visto bueno a una medida como ésta.
Hemos acordado la creación de una comisión, donde esté presente el gobierno a través del Ministerio de Hacienda, además del parlamento, para ver cómo en el futuro establecemos un sistema de dietas más adecuado, que genere menos cuestionamientos. También acordamos establecer una mesa de trabajo para revisar el sistema de las asignaciones, donde participe también el Consejo de asignaciones parlamentarias, organismo que actualmente esta encargado de regular esta materia.
Este es un pequeño gesto para contribuir a la equidad, porque hemos dicho que las medidas que adoptamos tienen que doler, porque si no duelen, no sirven. Por estos motivos, estamos promocionando distintas iniciativas que van en la línea de potenciar la probidad y la transparencia en nuestra corporación, algunas que son proyectos de ley, como la perdida del cargo para quienes infringen gravemente la ley electoral en campaña, y otras que son medidas internas, como las multas para los parlamentarios que no asisten a sesiones o infringen el reglamento, entre otras medidas.
Estamos avanzando y dando señales claras a la ciudadanía de que queremos hacer cambios importantes que nos permitan recuperar la confianza que se ha perdido en las instituciones y en la política. Para eso, necesitamos medidas concretas, medidas que nos duelan.

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