Dr Orlando Leyton Astorga, un nombre para el Hospital Regional.

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Uno de los nombres que se propone para bautizar el nuevo hospital Regional es el del Dr Orlando Leyton, pero es posible que su nombre no sea conocido para muchos por lo que no está de más recordar quien fue este “médico rural”.

Estudio en Curicó y luego en la Universidad de Chile en Santiago. Se recibió de Médico y muy pronto se casó con Elena Concha en Santiago.
Ya como médico, solicito irse a un pueblo alejado de las grandes ciudades donde pudiera ayudar a mucha gente. Ya que siempre decía que había estudiado Medicina para “ayudar a los demás”.
Primero estuvo en Santa Cruz, donde dejó muchos amigos, y ejerció hasta su muerte en Peralillo.

 

PERFIL HUMANO EN SU LABOR
Ante todo era un hombre sencillo, le gustaba la vida y la gente de campo. Tenía especial predilección por los más pobres; los más necesitados. Verdaderamente, se ponía en su lugar. Los quería y le importaban sus sufrimientos y privaciones, y es más, su dolor lo hacía propio. Por ello, nunca dejo a alguien desamparado de su atención más allá de su condición. .
No soportaba que no tuvieran plata para comprarse un remedio del que carecía el hospital o a los que debían almorzar no tuvieran como comprarse un almuerzo, ayudando así a muchos de forma anónima.
Muchas fueron las veces, que quien no tenía para almorzar, fue invitado a su propia casa. Allá nunca falto un plato de comida, una estancia de reposo para los enfermos de fuera de Peralillo, en una época en que había sólo una micro por día para los lugares más alejados. Es más, si tenían que ir a Rancagua a hacerse exámenes o a un especialista, los mandaba donde su hermana que también trabajaba en el Hospital de Rancagua. Les decía díganle a mi hermana que les dé un almuercito, que yo los mando.
En toda clase de trato era sencillo y franco. Muchas veces a los patrones les recordaba que su empleado fulano de tal que tenía un hijito enfermo tenia algunas necesidades como un techito nuevo u otros arreglos en sus viviendas. Nunca se lo tomaron a mal.
Durante muchos años y desde que llegara a Peralillo, viajaba tanto en su pequeño auto Ford 30, como a caballo. En invierno era recurrente que los caminos se cortaran, por el mal estado y por la falta de puentes, o la insuficiencia de estos para soportar el crecido torrente de los ríos o canales. Su compromiso y lealtad con el servicio, fueron siempre su norte y su vida, sirviendo así a la comunidad hasta los días postreros de una larga enfermedad y posterior fallecimiento.

 

ALCANCE DE LA LABOR REALIZADA
Al ámbito de acción geográfico se inicia en los poblados de Peralillo, Rapel, Paredones, Navidad, Matanzas. Con posterioridad, y de forma permanente abarcó Peralillo, Población, Marchigue, Alcones, La Estrella, Litueche, Pumanque, Nilahue, y Mata Redonda, lugares que fueran atendidos periódicamente, trabajando de lunes a domingo por largos años hasta 1955. En sus vacaciones, cuando se las tomaba, atendía gustoso a la gente que lo visitaba, como lo era en Topocalma, logrando atender entre 20 y 25 personas diarias. Vacacionando allí percibió que la mayoría de los niños recibía una alimentación deficitaria, tomando ulpo en lugar de leche con lo cual a los 3, 4 y hasta 5 años sufrían de un avanzado raquitismo que les impedía caminar. Como Topocalma era un fundo que pertenecía al hoy Banco Estado, y después de encarar al Administrador designado por esa Institución puso la denuncia en conocimiento del Senado.
Y más aún, como en una oportunidad fuera merecedor de un aplauso en el Congreso, Cámara de Senadores, como un médico digno de destacarse por su entrega incondicional a su profesión, él en ningún momento se vanaglorio de esto
De hecho nosotros, sus hijos, por primera vez nos referimos a nuestro padre, a quien admiramos de sobremanera y al conocer de la proposición de que el Nuevo Hospital Regional pudiera llevar su nombre, ya nos ha llenado de felicidad y orgullo, agradeciendo infinitamente a aquellas personas que tuvieron a bien recordarlo.
Pero, los años han pasado. Más de 30 desde que él falleciera, y pensamos que quizás si estos relatos fueran publicados en algún medio periodístico de la 6ª, Región- sirvieran para que algunas personas lo recordaran y pudieran rendirle un último homenaje concurriendo a los Consultorios de sus Comunas entre el lunes 5 y el viernes 9 de octubre (entre las 9 y 17 horas), a manifestar su preferencia porque el Hospital Regional de Rancagua lleve su nombre y nosotros, su familia nos sentiremos profundamente agradecidos por esta reconocimiento aún, cuando no fuera el más votado.
Por otra parte hemos creído conveniente hablar no de las proezas, ni grandes hechos atribuibles a él, sino de la vida de un hombre que se distinguió por la entrega incondicional y absoluta a sus semejantes en el servicio de su profesión, sin esperar nada cambio y que eso, lo hizo inmensamente feliz.
Quizás su ejemplo les sirva a las generaciones más jóvenes, como les ha servido a descendientes de nuestra propia familia y amigos y emprendan desafíos profesionales, en especial en salud, dedicándose por completo a servir, sin esperar nada a cambio.

Las votaciones para nombrar el Hospital Regional se realizarán en los quince hospitales de la Red Asistencial, como también en los Centros de Salud Familiar (Cesfam) y Departamentos de Salud Municipal de la región. Las urnas se ubicarán en las Oficinas de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS) de los centros de salud, lugar en que cada ciudadano recibirá una papeleta con seis alternativas de nombres.
Las opciones de nombre son: Hospital Dr. Salvador Allende Gossens; Hospital Clínico Rancagua; Hospital Libertador Bernardo O´Higgins; Hospital Cardenal José María Caro Rodríguez; Hospital Dr. Orlando Leyton Astorga; Hospital Regional Rancagua, kinesiólogo Genaro González Orellana.
Finalmente se obtendrán los nombres más votados que pasarán al CORE para que entregue las observaciones que considere. Posteriormente, los votos serán enviados a la Ministra de Salud, quien en esta última instancia aprobará el nombre final para el nuevo Hospital Regional.

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