Días cruciales para la Universidad Regional

Luis Fernando González V.

Sub Director

Hace un año titulábamos un editorial de la misma manera que lo hacemos hoy, y la causa es la misma. Ya que octubre es el mes en que en el parlamento se debate sobre el presupuesto nacional y la Universidad Regional necesita de recursos para desarrollarse, más aun considerando que Rafael Correa -el académico nombrado por la presidenta Michelle Bachelet como rector-  no está pensando en iniciar en pequeño, piensa en una universidad grande; proyecta 7 a 8 mil alumnos en un par de años por lo que declara que la infraestructura existente no cumple con las necesidades de la futura casa de estudios, por lo que es necesario construir.  Aunque cabe consignar que  construir no necesariamente  quiere decir no utilizar lo existente.

Muchos actores han hablado en extenso sobre la universidad, y ahora vienen los tiempos de definiciones claras y esto pasa necesariamente por el que se tengan los recursos, los que ya fueron catalogados como escasos por la Comisión de Educación de la Cámara, pero que fueron aprobados con la promesa del gobierno de que en la medida que se necesitasen los recursos existirían, en ese sentido a los actores políticos no les queda más que buscar estos recursos y no decir que es un escándalo solicitar construir. No es momento para sacar “letras chicas” sobre que en el programa de la presidenta no se establecía construir nuevas infraestructura sino construir la nueva universidad. A final de cuenta la gente evaluará sí la universidad existe o no, y que tipo de  universidad es la que existe; no si los recursos salieron desde el gobierno regional o del erario nacional.

A días de que se conozca la decisión del rector sobre la controvertida ubicación las palabras escritas hace un año siguen siendo ciertas hoy: “ la concreción de la Universidad Regional ha calado hondamente en el discurso político de las autoridades locales, desde alcaldes a la intendencia, sin dejar de lado a los parlamentarios. La ubicación física de la universidad parece haberse convertido en un verdadero botín, cuya obtención parece significar un insospechado capital político, a lo que se suma una fuerte dosis de incertidumbre, sin que lamentablemente hasta el momento la discusión sobre la calidad docente o el tipo de carreras y la investigación que se necesita tengan igual fuerza en el debate”.

Sin embargo creemos que  la Universidad Regional  ya no pertenece a un determinado sector político, sino que es un proyecto de toda la región, por esa razón creemos que para todos los sectores saldría tan caro   -políticamente hablando-  el fracaso de la universidad regional,  que no creemos que sea posible que este centro de estudios finalmente no se concrete.  Pero para eso son necesarios recursos o  buscar un nuevo rector que no piense empezar fuerte, sino que se contente con repetir el modelo de sedes o universidades que no han resultado, precisamente por ser pequeñas y pensar solo en dar clases pero no en la extensión, la cultura, el deporte, etc que una verdadera vida universitaria requiere, especialmente pensando en conquistar a los alumnos para que se queden en la zona. Eso sí, dado el actual escenario –de poca claridad en los recursos-  estamos un poco escépticos  en cuanto a los plazos, recordemos que según declaró la presidenta Bachelet,  en 2017 esta universidad ya debería tener alumnos estudiando.

 

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