EDITORIAL: Universidad y Hospital Regional

 

Gran revuelo han causado las palabras del rector de la Universidad Regional en torno a que considera que la universidad debe iniciarse en Rancagua y en las dependencias que actualmente ocupa el Hospital Regional.
La controversia se ha generado principalmente porque la forma, ni la calidad de la universidad lamentablemente han estado en medio del debate, y la ubicación del recinto de educación ha sido el eje de gran parte de la discusión de diversos actores políticos en torno a este proyecto de educación superior.
Este anuncio, y sin tener todos los antecedentes para evaluar la pertinencia del lugar, como el presupuesto que existe para las necesaria intervención que deberá tener el deteriorado edificio, ni menos conocer el plan global de la universidad, es decir si la universidad se desarrollará sólo en Rancagua o existirán institutos, facultades y/o escuelas en otras comunas. Genera –de oficializarse el edificio del Hospital Regional como de la Universidad Regional- una serie de complejidades que escapan a la implementación de la casa de estudios.
Primero el de la propiedad, el terreno pertenece al Ministerio de Salud, por lo que se debería vender, arrendar, entregar en comodato o alguna otra figura legal para que pueda ser utilizado por la universidad. Eso sin contar con que el edificio necesita una mantención mayor para quedar utilizable, por ejemplo los asesores son tan viejos que ya no existen repuestos en el mercado y solo la gran labor e inventiva de los funcionarios del Hospital los mantiene funcionando, lo anterior sin considerar que debe ser modificado para albergar salas de clases.
Sin entrar a definir si es o no es lo mejor empezar la universidad en Rancagua o en otra comuna, en sí el Hospital Regional no es un mal lugar para pensar en la universidad, perfectamente dicha infraestructura es capaz de albergar a varios miles de estudiantes sin mayores dificultades. Lo que no cuadran son los tiempos, ya que aún no existe ni siquiera una fecha aproximada para el traslado al nuevo recinto y en marzo del 2017 existe el compromiso de recibir los primeros alumnos, lo anterior tomando en cuenta de que el Estado es lento para construir por los tiempos necesarios para diseñar y licitar las obras y más considerando que en todo este debate sigue faltando la importante voz de quien es el dueño actual del edificio.
Pero viendo el vaso medio lleno, este anuncio viene a poner aún más presión al Servicio de Salud para apurar el traslado y eso que pocos se acuerdan del compromiso del director del Servicio de Salud Fernando Troncoso que en entrevista con este medio- a poco de asumir el cargo- se comprometió a que el edificio sería utilizado con fines de salud. Eso sí, cabe consignar que ese compromiso no es incompatible con una universidad, siempre y cuando esta desarrolle carreras del área.

Luis Fernando González V.
Sub Director

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