Rector de la futura U. Regional apuesta por Rancagua en desmedro de San Fernando

Por Mario González Maturana, Concejal por la comuna de San Fernando
Tal como muchos, hace algunos días vi la entrevista que le realizaron al rector de la Universidad Estatal de O’Higgins, Rafael Correa, donde explica algunas prioridades de la futura casa de estudios. Si bien deja claro que no tiene preferencia por las ciudades que estaban postulando para quedarse con la sede principal (Rancagua, Rengo y San Fernando), deja en entredicho su postura para que sea la capital regional la primera opción para dar inicio a este sueño de muchos estudiantes de la región.
Sabemos que Rancagua es una urbe con miles de habitantes, una ciudad que crece y que va en vía de desarrollo, pero que no cuenta con estándares de calidad de vida que sí podrían brindar Rengo o San Fernando.
Pero me quiero detener en el siguiente punto que señaló el rector: “La universidad no debería partir en la infraestructura que nos está ofreciendo Rengo más la que ofrece San Fernando, donde tampoco va a poder crecer ahí; esas infraestructuras son estupendas, démosle el uso para lo cual son adecuadas, no partamos con el pie izquierdo. La región completa se merece una universidad de verdad”.
Si bien, para el profesional las dependencias que ofrecía la capital colchagüina reúnen las capacidades técnicas para albergar alguna subsede (es lo que pude desglosar de sus palabras), por capacidad no podría tener a los casi dos mil estudiantes que se pretenden sumar en los primeros años de funcionamiento. Ahí es donde propone las dependencias del hoy Hospital Regional de Rancagua, el cual reúne el espacio, comodidad y conectividad que para él son fundamentales para iniciar este trabajo académico estatal.
Pero al considerar que sería un “error” el iniciar la universidad en San Fernando me deja el gusto de que el trabajo realizado por diferentes actores sociales, políticos y comunitarios de esta ciudad, se va por la borda. Pide “paciencia”, y creo ese término no fue el más adecuado para una ciudad que espera con ansias ser sede central de la casa de estudios; pienso que los amigos de Rengo tienen la misma postura.
Varios actores políticos de la zona ya se han cuadrado en que cuando se acepte a Rancagua como sede de la Universidad, las provincias de Colchagua y Cardenal Caro se separarán de Cachapoal y se creará una nueva región tal como Valdivia o Arica, donde comunas como San Fernando, Santa Cruz o Pichilemu (por nombrar algunas), le den la importancia que se merecen. Creo no ser tan “extremista” en ese sentido, aunque si comparto esa postura de centralismo de recursos, donde optar por la actual capital regional en esta materia, deja de lado los intereses de un 64% de la población que vive en las dos provincias anexas a Cachapoal.
No quiero pensar que las palabras del rector hayan sido de casualidad, sino más con el fin de evitar alguna polémica, la cual al final si causó un efecto negativo en todos los habitantes que no apoyaban a Rancagua en su candidatura. Según encuestas, 17 son las comunas que apoyan la iniciativa de San Fernando.
Esperemos que como sanfernandinos y colchagüinos, nos unamos en esta cruzada de mantener la postura que somos una gran alternativa para tener la futura casa de estudios acá; y los hechos nos avalan: conectividad con gran parte de las tres provincias; espacio para ampliación en la sede de la ex-UTEM (aunque el rector insiste en construir un nuevo edificio, pero eso es materia para otro análisis); fuentes de empleo para los jóvenes, incluso cercanía con la región del Maule con ciudades como Teno y Curicó.
Ojalá no se haya jugado con la ilusión de muchos como marqué en el título de esta columna de opinión. Lo que quiero expresar y entender en las palabras del rector es la veracidad de la opción de Rancagua por sobre Rengo y San Fernando, pero sin dejar de lado a ambas ciudades de forma definitiva; aún queda la palabra final donde esperemos podamos quedarnos con la sede principal.

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