Abortar es matar

Señor
Alejandro González
Director de Diario El Rancaguino
Señor Director:

 

Con una muy bonita pregunta de la periodista termina la entrevista al Dr. Alex Anich: “Cuando se estudia medicina, ¿desde qué minuto se habla de un ser humano? ” Y que bien contesta dándonos la razón en el planteamiento que fundamenta las dos declaraciones de primero 101 y luego 120 médicos.
Nos dice: “Desde el minuto de la concepción” y termina: “ En ese minuto, por supuesto que hay un ser”. Quiero asumir que por el contexto de la pregunta está diciendo : por supuesto un ser humano. Y esta es una verdad objetiva, indiscutible.
Supongamos que un Ingeniero Calculista decidiera no respetar un verdad metafísica incuestionable como es : 2+2=4 y decidiera asumir para los cálculos estructurales de un edificio que 2+2=7 , podemos asegurar que ese edificio va a ser un desastre.
De la misma manera, si no respetamos la verdad objetiva que es un ser humano, como todos lo hemos sido desde la fecundación se llega a aberraciones. Pues resulta que el Diccionario de la Real Academia Española define “matar” como “quitar la vida a un ser vivo”. Si, Dr Anich, quitar la vida a un niño en cualquier etapa de su desarrollo es matar.
Después de una confusa explicación de lo que considera aborto criminal y no criminal, soslaya dar información de enfermedades de la madre que se curen con el aborto. Y cuando propone un ejemplo, como mujer con cáncer que espera familia, deja de explicar que los médicos usamos desde Aristóteles, el Principio de doble efecto. Si por tratar la enfermedad de la madre, se produce la muerte del hijo, por no ser un efecto buscado, no es un aborto. Tratar la enfermedad de la madre da al menos una probabilidad de intentar salvarlos a los dos. Eso explica que el obstetra debe actuar decididamente, por ejemplo, en una eclampsia o en un embarazo tubario complicado y si no lo hiciera, sería negligencia médica.
Que bueno es que en la entrevista, el Dr. Anich se declare en contra de eliminar a los niños Down en el seno materno – cuando en otros países se está haciendo- y, que contradictorio es que se pueda matar a otros seres humanos minus válidos intrauterinos. ¿No son seres humanos enfermos, que aunque gravemente enfermos, no requerirán que al menos se los respete en su dignidad y no se los trate como material de desecho? Al menos a los adultos graves fuera del alcance terapéutico no los matamos.
¿Estará de acuerdo con matar el exceso de embriones en desarrollo como producto de la fertilización in vitro, como sucede en otros países?
Nos dice en la entrevista que la solución al aborto son los anticonceptivos. Que interesante sería que nos diera a conocer un país con aborto legal y con anticonceptivos, en que el aborto haya dejado de ser problema. En cambio sí hay datos duros comparando países similares. Irlanda sin ley de aborto e Inglaterra con ley de aborto. Irlanda tiene mucho menos mortalidad materna. Chile no deja de ser un ejemplo similar en el contexto latinoamericano. Más aún se celebra la aprobación del uso de la Pildora del día después, pero no explica el “warning” (alerta) hecho por la Agencia Europea de Medicina y el Canada Health señalando que en mujeres de 75 kg tiene efecto reducido y sobre 80 kg no tiene efecto, además de aumentar la presencia de embarazos ectópicos . Y después qué, ¿aborto?
No quiero referirme a la acusación que hace a los médicos obstetras del Hospital Regional, respecto a que éstos tendrían un doble estándar en la situación del aborto retenido. Supongo que si tiene esos antecedentes, como directivo del Colegio Médico los habrá ya puesto en manos de la autoridades pertinentes y estarán siendo responsablemente investigados.
Agradezco con aprecio el concepto de “la profundidad de la carta” de los 101 y 120 médicos y dudo de la indignación y del término “incluídos” entre los que firmaron . Los que lo hicieron son médicos, personas serias y responsables, que estamparon su firma con plena libertad, leyendo los escritos con atención, respeto y teniendo la oportunidad preguntar las dudas que se les presentaban
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Lo saluda atentamente
Dr. Rafael Castillo González
Médico Cardiólogo

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