Diputado teme por no continuidad del ex Programa Segunda Oportunidad en Vicuña Mackenna

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  • Sin embargo, desde el Serviu respondieron que, al finalizar el próximo año, todos los residentes del lugar tendrán su subsidio en la mano. Respecto a si la iniciativa podría llegar a otros sectores de la ciudad, explicaron que dicha materia será objeto de análisis en 2016 o cuando concluya el proceso de la citada población.

 

Marcela Catalán

 

En octubre de 2012, el ex Presidente Sebastián Piñera llegó hasta Población Vicuña Mackenna de Rancagua para lanzar la directriz de Recuperación de Blocks Segunda Oportunidad. Ésta apuntaba a familias que vivían en departamentos deteriorados, expropiando sus viviendas y, a cambio, entregándoles un subsidio. De tal manera, dichas personas podían comprar una residencia en otro sector de la ciudad, procediendo a la demolición de los edificios antiguos.

El cambio de Gobierno no detuvo el desarrollo del plan, aunque ésta cambió de nombre. Es así como pasó a llamarse Programa de Regeneración de Condominios Sociales. A ello se sumaron algunas críticas que recibió la propuesta entre la administración de Bachelet, que habría buscado mejorar la iniciativa. Lo anterior, pues argumentaban que ésta no contemplaba el “rediseño de la utilización” del terreno donde derribaban -comentó la ministra Paulina Saball en octubre de 2014-, además de no incluir una oferta habitacional a la cual estos propietarios pudieran acceder.

Tampoco han faltado los rumores sobre la continuidad de la directriz, los que volvieron a surgir ahora. Sí, pues el diputado Issa Kort dice temer por la no persistencia del proyecto en la citada población de Rancagua. “Nos hemos encontrado con la ingrata sorpresa de que, para la Ley de Presupuesto de 2016, entregada en este momento por la Presidenta Bachelet, no hay ningún peso destinado para el Segunda Oportunidad en la Región de O’Higgins. Es una lucha de 20 años, dada por dirigentes detenidos y personas que murieron esperando esta solución, que se organizaron, fueron obedientes y respetuosas. Pero hoy son ninguneados y no aceptaré eso”, declaró el parlamentario.

Por tal motivo, el legislador anunció sus “gestiones para que se reponga esa partida” y aprovechó de abogar por la llegada de la iniciativa a otros sectores de la ciudad. “Le he planteado a la ministra (Paulina Saball): ¿quiere buscar ejemplos? Partamos con la Baltazar Castro o sigamos con la Jorge Alessandri. ¿Y qué pasa con Villa Algarrobo? Son verdaderos guetos sociales. Claro, pintan fachadas o cambian las ventanas, pero no son transformaciones de fondo. Acá, el problema es el espacio donde vive la gente”, arguyó.

SERVIU GARANTIZA CONTINUIDAD DE DIRECTRIZ EN VICUÑA MACKENNA

Consultado sobre el tema, el director regional del Serviu, Víctor Cárdenas, quitó peso a las palabras del diputado Issa Kort y explicó las vías de financiamiento de la directriz. “Hoy, el Segunda Oportunidad se llama Programa de Regeneración de Condominios Sociales. De hecho, si miran la Ley de Presupuesto 2015, tampoco encontrarán ninguna línea asociada al primero y, sin embargo, estamos entregando 400 subsidios y van casi $2800 millones en expropiaciones de este año. Lo mismo ocurrirá con el próximo”, detalló la autoridad.

“¿Por qué esto no se refleja directamente?”, añadió. “Porque los recursos para esta iniciativa vienen de dos fuentes. Una corresponde a los subsidios del Fondo Solidario de Elección de Vivienda, los cuales van asociados a un global completo de todos los subsidios entregados en la región. Por ende, es a través de esta línea que se costean las ayudas que otorgaremos este año (en el marco del proyecto). Por otro lado, durante este año se identifican los dineros que faltan para las expropiaciones”, sostuvo.

En ese sentido, Cárdenas afirmó que, al finalizar 2016, debieran tener su subsidio todos los vecinos de Vicuña Mackenna que aún no lo consiguen. “Debieran ser otros 400 (beneficios), para hacer las expropiaciones de esos mismos departamentos. Eso tendrían que sumar otros $3 mil millones”, comentó.

Respecto a cómo será ese proceso, el director regional de Serviu explicó que esas familias no harán una postulación propiamente tal. “El procedimiento de hoy consiste en avanzar de manera sectorizada, para hacer las demoliciones de forma ordenada. Porque esto fue tan disperso hasta el año pasado, que no nos permitía hacernos de un paño completo para comenzar un nuevo proyecto. Ahora lo haremos de modo sectorizado. Por ejemplo, este año le corresponde a la etapa dos y tres y el siguiente al resto. Así, deberíamos tener con este beneficio al 100 por ciento de la población, ojalá con las expropiaciones y con todo el proceso que viene después de la demolición. Entonces, no podemos hablar de una postulación como tal: se trata de condiciones establecidas para que todos los hogares del sector tengan este subsidio”.

Acerca de si en 2017 estarían abandonando el barrio los últimos vecinos favorecidos, la autoridad respondió que eso dependerá de la materialización de la propuesta futura a ejecutar en esos terrenos.  “Puede que muchos quieran quedarse en el conjunto habitacional (que harán allí). En ese caso, es probable a que esperen la construcción de las viviendas”, observó.

De acuerdo con Cárdenas, actualmente trabajan en el plan maestro de la nueva villa y en 2016 licitarán su diseño y la ejecución de esas viviendas. “Sin duda cumplirán con los estándares con que hoy se edifica, muy por sobre lo que antes se realizaba, incluyendo la necesidad de construir casi el 50 por ciento menos de los departamentos existentes en el sector. Por tanto, la densidad bajará bastante y eso significará más espacios comunes y áreas verdes”, apuntó.

Otro punto que ha estado en entredicho es la expansión del programa a otras áreas de la ciudad. Al respecto, el director regional sostuvo que “esa materia será objeto” de un diagnóstico. “Se espera hacer ese análisis el próximo año o cuando se encuentre mucho más concluido el proceso de la Vicuña Mackenna. El programa aplicado ahí fue prácticamente pensado como una directriz de demoliciones y el ministerio le dio un giro, porque nos parece que cada conjunto debe ir asociado a una observación. Esto no siempre conlleva demoler todo, sino que puede implicar bajar un poco la densidad, al derribar algunos para ampliar otros. Es decir, usar las otras herramientas que tiene hoy la cartera”.

Para dar cuenta de cómo difieren unos casos de otros, recordó la experiencia de la Región de Valparaíso. “Allá, este programa contempló la ampliación de las viviendas y se derribaron muy pocos blocks, uno o dos, para dar lugar a áreas verdes y equipamiento. Por ende, cada situación es distinta”, remató.

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