Las innovaciones en educación pública  de Nueva York que pueden ser replicadas en O’Higgins

3
  • Manuel Barrera, consejero regional y dirigente del Colegio de Profesores local viajó hasta la Gran Manzana para conocer en terreno el programa de desarrollo que ha elevado de manera importante los estándares de la educación pública neoyorkina. Algunas de las características de este exitoso método podrían ser replicados en Rancagua, Las Cabras y  La Estrella.

 

IRENE PADILLA A.

 Hace dos años que el Center for Educational Innovation (CEI), un centro de estudios pedagógicos que tiene profundos lazos de desarrollo con la educación pública del estado de Nueva York está en Chile  generando transferencia de conocimiento con tal que algunas de sus exitosas metodologías puedan ser replicadas en nuestro país. En este contexto, la Municipalidad de Rancagua ya ha tenido importantes avances, así fue como el año pasado miembros del concejo municipal rancagüino llegaron hasta la Gran Manzana para conocer la experiencia de la educación pública neoyorquina y este año expertos del centro de estudios norteamericano visitaron la capital regional y conocieron cómo se trabaja en colegios y liceos locales.

Este año  fue el turno para viajar de una nueva delegación de profesores y  directores de colegios como  España, República Argentina y Dintrans de la Cormun rancagüina y alcaldes  que quieren sumarse a esta iniciativa como  Gastón Fernández de La Estrella  y Rigoberto Leiva de Las Cabras, quienes  tuvieron la oportunidad de conocer las escuelas de la ciudad. Junto a ellos el consejero regional Manuel Barrera también integró la delegación. El profesor y dirigente del Colegio de Profesores de Rancagua explica que la idea de su visita fue para  entregar una visión al CORE de lo que se está implementando en Estados Unidos, y en caso de ser necesario, analizar de manera fundada la entrega de  los recursos necesarios cuando uno de los municipios  participantes lo requieran.

 Tras recorrer los salones de tres establecimientos de la Gran Manzana,  Barrera explica que Nueva York es un ejemplo de repunte, ya que hace cuatro años el estado   norteamericano tenía los peores resultados educativos  a nivel nacional y a través de un trabajo conjunto con el Center for Educational Innovation (CEI), se realizaron mejoras sustantivas en al menos 180 escuelas, revirtiendo este  magro panorama.

Según Barrera, hoy Nueva York posee prácticamente escuelas modelos, que llamaron la atención del consejero, quien detalla que el sistema norteamericano es similar al chileno al existir educación pública y educación subvencionada más conocidas como  escuelas charter. En este sentido el consejero regional destacó que el Estado trata de que no existan diferencias entre ambos tipos de instituciones en cuanto a infraestructura y calidad. “La diferencia con nosotros -que  sería interesante replicar- es que la infraestructura de los colegios charter la construye el Estado  y en ese sentido ambos tipos de establecimientos son de idéntica calidad.  Por ejemplo dentro de los colegios  que visité, vi que tienen mejor infraestructura que los colegios privados de Rancagua; conozco el Instituto O’Higgins, el Instituto Inglés y estos colegios norteamericanos tenían mejor infraestructura siendo públicos”. Barrera agrega que al mismo tiempo el Estado es sumamente exigente con los resultados de ambos tipos de instituciones. “El Estado  construye y le dice al particular subvencionado que lo administre, luego el Ministerio de Educación de allá evalúa los resultados a final de  año con una prueba final que se hace a todos los alumnos, algo similar a lo que se hacía en Chile en el pasado, pero la diferencia es que  el Mineduc de Nueva York le toma esta prueba a todos los colegios públicos y escuelas charter, donde  no intervienen los profesores  en la creación del examen, por tanto los resultados de todas las escuelas deben ser buenos  porque si el sostenedor de la escuela charter no anda bien le piden que  deje el colegio”.

Barrera cuenta que los salones tienen una implementación muy completa,  supervisada y también diseñada por los propios profesores. En las escuelas neoyorquinas, detalla,  no existen jefaturas por lo tanto los salones no son por curso, al contrario, son los propios niños los que se mueven de un salón a otro dependiendo de su nivel y la asignatura  que cursen. Además Barrera destacó que el Estado norteamericano no gasta exageradamente los recursos en la entrega de textos de estudio. “Acá en Chile gastamos mucho entregando seis libros a cada  alumno, en Nueva York los profesores tienen sus salas equipadas para la asignatura, con por ejemplo, 50 libros en total de lenguaje  por nivel, en el caso del colegio donde yo trabajo se entregan  400;  allá es un libro por nivel  y las salas tienen un fotocopiador  por tanto si el profesor quiere hacer una actividad del libro, saca una fotocopia y se la entrega a los niños”.

40 horas mensuales no lectivas

Una de las cualidades que más destaca el consejero regional, es una demanda altamente apoyada por el gremio de profesores chilenos: la posibilidad de sumar más horas no lectivas a su régimen de trabajo. En Nueva York  un profesor ingresa ganando 1 millón 680 mil pesos mientras un director posee un sueldo que bordea los 4 millones chilenos. Al mismo tiempo el Estado les entrega  40 horas no lectivas mensuales, que permiten que el profesor desarrolle a cabalidad su trabajo, pero al mismo tiempo, cada fin de año son sometidos a una estricta evaluación de la Secretaría de Educación del estado de Nueva York. “Pude comprobar que no hay más de 30 alumnos por sala, tienen un horario de ocho horas diarias  y de esas, dos horas son no lectivas,  estamos hablando de  40 horas  no lectivas  al mes que los docentes tienen para preparar clases, revisar pruebas, atender apoderados, y atender alumnos. Nosotros en Chile tenemos solo  9 horas mensuales para ese mismo trabajo”.

En el caso de O’Higgins, Manuel  Barrera asegura  que, por ejemplo, el Liceo Oscar Castro perfectamente podría implementarse como piloto con el modelo de educación de Nueva York. Lo importante es que  nazca la iniciativa de los alcaldes y en ese sentido indicó que  “los alcaldes que fueron, fue para aprender y  extraer lo mejor que se pueda replicar en Chile  y a lo mejor en algún  momento uno de esos alcaldes va a  solicitar la colaboración económica  al Core y yo ya tengo la experiencia  para poder explicar a mis compañeros cuando se soliciten estos recursos  para fomentar la educación y enfrentar problemas  como exceso de alumnos por sala o la infraestructura no adecuada de nuestro colegios”.

Deja un comentario