Lobesia en arándanos de O’Higgins bajó un 68% respecto a la temporada anterior

arandanos

A pesar de la buena noticia el Comité de Arándanos recomendó monitorear constantemente la situación de cada predio y del entorno.

 

 

Hace ya dos temporadas que los arándanos de las regiones de O´Higgins, Maule y Bío Bío deben fumigar su producción para exportar al mercado de Estados Unidos, además de cumplir con una serie de requisitos para llegar a otros mercados como China, Corea del Sur y Canadá. Todo esto debido a la detección de Lobesia Botrana o Polilla de la Vid en frutos de arándanos, una de las plagas más complejas que afecta al agro nacional. Esta temporada el programa de control oficial de Lobesia Botrana impulsó fuertemente el uso de Emisores de Confusión Sexual (ECS) que dificultan el apareamiento de los machos con las hembras, controlando así el aumento de las poblaciones. Cerca del 44% de la superficie de arándanos con presencia de Lobesia Botrana está cubierta con ECS, lo que ha tenido un importante impacto en el nivel de capturas de esta temporada, con importantes disminuciones.
Durante la temporada 2015-2016, las capturas de Lobesia Botrana en arándanos, registran un total de 479 capturas entre las regiones Metropolitana, O’Higgins, Maule y Biobío, según un informe de Asoex. La región que más registra capturas es la de O’Higgins, con 368, pero aun así marcó un positivo descenso de un 68,6% respecto a la temporada anterior, en la que presentó 1.173 capturas de machos de la Polilla de la Vid. Luego, vienen la Región del Maule, con 83 capturas y una disminución del 96% respecto a las 2.105 capturas de la campaña anterior; finalmente Región Metropolitana con 27 capturas frente a las 32 del 2014-2015, registrando una caída de 15,6%. Andrés Armstrong, director Ejecutivo del Comité de Arándanos, hizo un llamado a los productores a mantenerse alerta. “Como sabemos que se trata de una plaga que viene de la vid, se recomienda hacer un análisis de riesgo del entorno. No es suficiente solamente hacer las aplicaciones en nuestros campos, se requiere analizar los riesgos que tenemos en nuestro entorno y actuar sobre éstos”. Por su parte, Julia Pinto, gerente técnico del Comité, señala que existen diversas formas de realizar este análisis. “Una de las maneras es reforzando las aplicaciones en los bordes del huerto. También se puede ir avanzando con los ECS, o bien acordando con nuestros vecinos algunas acciones que aplaquen el problema, como descortezar vides caseras, hacer aplicaciones químicas, descolgar fruta, y hasta en algunos casos arrancar parras y plantar otras especies”, enfatizó.

Deja un comentario