Miles de fieles peregrinaron hasta la Virgen de Puquillay

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Mandas y oraciones, fueron la pieza central de la celebración de la Virgen este martes en esta localidad de Nancagua. La devoción de los fieles hizo que la primera misa se celebrar a las 5 de la mañana

 

 

José Pinto

 

 

Muy temprano ayer martes, comenzaron a llegar hasta esta pequeña localidad en Nancagua, miles de fieles, para pagar mandas y solicitar favores a la Virgen de la Inmaculada Concepción en Puquillay.
Desde la madrugada todo estaba dispuesto , desde la seguridad compuesta por voluntarios y personal de Carabineros así como la Cruz Roja cuyos miembros estaban dispuestos a atender las urgencias, sobre todo en una caminata de la que participan en gran medida personas de la tercera edad.
La devoción fue tal que la primera misa fue celebrada a las 5 de la mañana por el padre Fernando Miqueles, y así, durante toda la jornada, cada una hora los fieles se reunieron bajo el alero del templo para orar a la Virgen milagrosa de Colchagua. Al mismo tiempo el comercio se tomó las zonas aledañas para atender las necesidades de comida y bebida de los peregrinos así como uno que otro recuerdo.
Una de las creyentes que llego en esta oportunidad fue María Mella quien contó “llevo muchos años visitando a la Virgen para pagarle diferentes mandas por enfermedades, favores los cuales siempre me los ha concedido, cada año estoy acá, llego muy temprano pago mi manda y me regreso a mi casa ” , concluyó la devota mujer.
Historia del santuario de Puquillay

El Santuario Purísima de Puquillay, fue bendecido el día 15 de agosto, de 1808, y levantado con la ayuda de los feligreses de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Nancagua, en conjunto con su párroco de aquel entonces, Pbro. Eufrasio Montero. La imagen de la Virgen María, tiene 3 metros de altura, fue elaborada en fierro bronceado y traída desde Francia. El pedestal que completa el conjunto, tiene 6 metros de altura y fue construido con piedras canteadas y ensambladas por artesanos del sector.

Cuenta la historia que la imagen de la Purísima proveniente de Francia, llegó al pueblo de Nancagua en un tren; fue guardada en el Templo de Nancagua y llevada posteriormente a una loma del cerro del sector de Puquillay. Desde allí, fue tirada por yuntas de bueyes, hasta quedar instalada sobre el pedestal de piedra en lo alto del cerro.
En un principio era solo la imagen de María es su pedestal, sin embargo, el trabajo de la comunidad de Nancagua y la entrega generosa por 17 años del Pbro. José Luis Castro Palominos (Q.E.P.D.), han hecho de este lugar de oración el Santuario Mariano más importante y visitado de la sexta región, que cuenta con nuevas instalaciones como son una sacristía, confesionarios, enfermería y servicios higiénicos.
Desde el primer momento en que se comenzaron a celebrar Eucaristías desde lo alto de la montaña, el recinto pasó a convertirse en un Santuario desde el cual, María, acompaña y protege día a día a todos sus hijos.
El Santuario de Puquillay se encuentra a 5 kilómetros de Nancagua.

 

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