Muestra de carruajes a escala llegará el 15 de diciembre al Museo Regional

Las creaciones fueron hechas por Francisco Ramos, artesano oriundo de Coínco. Él realizó el proyecto, luego de ganar un Fondart.

Marcela Catalán

Rescatar la historia del transporte de tiro animal, como también dar cuenta de su influencia en la sociedad y en la economía, es el objetivo de un proyecto oriundo de Coínco. Éste fue llevado a cabo por Francisco Ramos, artesano de dicha comuna que realizó doce réplicas de carruajes, las cuales llegarán el 15 de diciembre hasta el Museo Regional de Rancagua. Allí, estarán a la vista del público durante un mes.

El desarrollo de la iniciativa fue posible, luego de que su ejecutor se adjudicara un Fondart a fines de 2014. De tal manera es que consiguió los fondos para efectuar la propuesta, que incluye obras a escala de una carreta rústica de bueyes, pasando por los carretones panaderos, lecheros, hasta llegar a las victorias sociables, entre otros ejemplares. La exposición fue inaugurada en el citado municipio y se espera que pueda ser observada en otros sectores de O’Higgins.

Respecto a sus planes, Ramos nuevamente postula a un Fondart para hacer más réplicas de este tipo. El objetivo detrás es ambicioso. “La meta a largo plazo es crear un museo para Coínco. Por ahora, el fin es seguir haciendo stock para apuntar hacia allá. En el corto plazo, la idea es hacer una pequeña sala de muestras. Ésta podrá ser vista por turistas y visitantes, ubicándose en la comuna, en una propiedad privada”, adelanta.

El estreno de la exposición contó con la presencia de autoridades locales y de representantes del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Cnca), pero también asistió un invitado muy particular. Se trató de Harold Mayne-Nicholls, el ex presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (Anfp), quien “por una casualidad de la vida”conoció al anfitrión.

De acuerdo con el periodista, el encuentro ocurrió hace dos o tres meses. Aquello, cuando junto a Eduardo Rojas -de Fundación Ganamos Todos-, comenzó a indagar sobre la primera Copa América. Esto, con el fin de escribir un libro. De ahí que revisara diarios del mes de enero de 1916, enterándose de un crimen donde resultó muerto Francisco Díaz Muñoz, “un ilustre ciudadano de Coínco”. Fue así como quedó encantado con este último tema, resolviendo trasladarse a la tierra de este hombre.

Una vez en la comuna y en virtud de que él había escrito al respecto, dio con el nombre de Ramos. “Caminé, llegué a su casa, golpeé la puerta y aquí estoy. Me ha mandado una serie de informaciones acerca de la época y estoy muy agradecido de eso. Y cuando me preguntó si lo podía acompañar en algo que es importante para todos, como rescatar la cultura, nuestro pasado y tradiciones, generando comunidad a través de esto, le dije que sí. Principalmente, vengo a felicitarlo”, comentó.

En ese sentido, si bien Mayne-Nicholls reconoció no estar ligado con el tópico que convoca la exposición, subrayó que “si alguien quiere rescatar nuestras tradiciones y mostrárselas al resto, lo debemos destacar. Y no sólo eso, sino que también impulsar”.

SU HISTORIA

Francisco Ramos nació en el seno una familia de maestros constructores, encausándose por la artesanía a eso de los 16 años. Lo anterior, cuando un maestro que arribó a Coínco le enseñó algunas técnicas para manejar la madera con destreza. Más tarde se trasladó a Santa Cruz, lugar en que instaló un taller pequeño y donde empezó a efectuar sus primeros carruajes. Allí igual expuso su primera obra, en una vitrina “de muy bien nivel”.

También trabajó con Carlos Cardoen, transformándose en su restaurador. Para el empresario construyó dos chemamull -esculturas de origen mapuche- y éste le arrendó un local en la citada comuna de Colchagua, espacio que perdió con el terremoto del 27 de febrero de 2010. Dado que debió recomenzar, pasando por diferentes empleos, terminó restaurando edificios patrimoniales en Sewell. No obstante, hoy está plenamente dedicado a los carruajes a escala.

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