Joven con síndrome de Down recibió su título profesional

1

 Carolina Pulgar Fernández, a sus 27 años muestra su flamante diploma de la Escuela de Profesiones Clínicas (E.P.C) de Santiago pues cumplió con todos los requisitos académicos y técnicos para ejercer la profesión de masoterapeuta.

 

 

Gisella Abarca
Fotos Marco Lara

 

 

El 3 de diciembre quedará marcado en los recuerdos de Carolina Pulgar Fernández de 27 años y su mamá Duvy Fernández y es que ese día, Carolina recibió el título profesional de Terapeuta de Relajación de la Escuela de Profesiones Clínicas (E.P.C) de Santiago pues cumplió con todos los requisitos académicos y técnicos para ejercer la profesión.
Y es que desde los primeros años de vida, un largo y pesado andar tuvo Carolina durante su proceso de educación, donde la perseverancia de su madre y las ganas de salir adelante de esta joven Down ahora le entregan los frutos de su esfuerzo, relata su madre Duvy: “Carolina desde el día que nació ha sido una lucha constante y en cuanto a educación no ha sido la excepción. Yo dejé de ser mujer y me dediqué 100 por ciento a ser mamá. Carolina a los 8 años aprendió a leer, un tiempo más tarde aprendió a escribir, algo espectacular para un niño con Down”.
Pero pareciera ser que esos logros tan importantes para una persona con capacidades diferentes, no eran tan importantes o los necesarios para ser acogida en un colegio “normal”, comenta Duvy “por muchos años deambulamos por colegios, porque muchos cerraron las puertas por la condición de mi hija, y llegué hasta La Moneda para que me escucharan y que le diera educación a Carolina, y luego que implementaran un programa especial de educación, comenzó a ir al Colegio Humanista Integrado, ahí estuvo un tiempo hasta que llegamos a la Fundación Down, pero ahí podía estar hasta los 26 años y pensé mi hija no puede perderse, no puede quedar así, sin estudiar algo que le sirva para ella”.

 

 

UN ESPERANZADOR CAMINO

Y el año 2014 marcó la diferencia para el futuro de Carolina, contó su madre. “El año pasado mi nieta Catita ingresó a la Universidad y me habló de la Escuela de Profesiones Clínicas (E.P.C) donde a lo mejor podría estudiar Carolina porque contaba con un programa especial para niños Down. En la casa llamamos por teléfono y nos dan una hora para que Carolina diera unas pruebas con psicólogo, le fue bien y ese mismo día la matriculamos”.
Ahí fue cuando comenzó un largo, agotador, pero esperanzador año para esta madre e hija rancagüinas. Días sin dormir y extensas jornadas en la sala de clases, serías la tónica de sus jornadas de este 2015, pero estaban seguras que nada las detendría y harían lo imposible por conseguir ese ansiado título. “Yo iba a clases con ella. Viajábamos tres veces a la semana durante un año, nos levantábamos a las 5 am y partíamos a estudiar los lunes, miércoles y viernes. Tenía compañeros que no eran Down, así que fue dura la competencia. Aprender anatomía, de huesos, músculos, el aparato circulatorio, uff (sic), con ella yo volví a estudiar. Se esforzó mucho durante todo el año y egresó con promedio 6.9 y eso es resultado de un trabajo en equipo de familia”, argumentó
Agregando todavía emocionada que “el día de su titulación verla como una más, pagó todos los sacrificios, fue una felicidad inmensa, me siento llena de orgullo por lo que ha logrado. He vivido las cosas más lindas con ella”, aún entre lágrimas expresó su madre Duby.
Ya con el proceso educacional finalizado con éxito, Carolina Pulgar recordó: “mis compañeros fueron simpáticos, mi compañera América me ayudó mucho a estudiar y ahora mantenemos contacto por whatsapp. Yo estoy muy contenta con lo que logré, porque la carrera fue muy difícil. Etapa tras etapa se iba poniendo más difícil, me quedaba hasta tarde estudiando, me costó mucho Anatomía, porque eran muchos huesos, muchos nombres, pero ya me los aprendí todos; pero el ramo de masaje fue muy fácil, lo aprendí rapidito. Voy a extrañar a mis compañeros”.
Y en el momento culmine de su carrera, el día que recibió su título profesional fue un orgullo que aún recuerda emocionada. “Cuando recibí el título fue la emoción más grande, nunca había sentido algo así y cuando decían los nombres de mis compañeros que pasaban adelante, más nerviosa me ponía, hasta que dijeron mi nombre y cuando llegué al escenario y recibí mi título rompí en llanto de emoción porque para mí esto fue un logro muy grande. Estaba feliz”.
Así acompañada de su mamá, sus hermanos, cuñados y todos sus sobrinos, Carolina de los Andes recibió su tan esperado cartón de Terapeuta de Relajación.
Si usted quiere conocer del trabajo de esta nueva profesional de nuestra región, el 18 y 19 de diciembre Carolina contará con un stand en la feria “Manos de Mujer” que se instalará en la Plaza de los Héroes donde podrá conocer sus trabajos de masoterapeuta y sus “manitos de ángel” como cariñosamente le dicen sus familiares.
Si no puede asistir ese día, puede contactarse con la masoterapeuta Carolina Pulgar al celular 66493309, al whatsApp 56976480218, al mail capuchita@msn.com, al facebook Carolina Pulgar y solicitar sus masajes a domicilio o acudir a la dirección Amapolas #058, Villa Siempre Unidos para su masaje en el local.

1 comments

Deja un comentario