Pablo Silva, seremi: “El MOP debió haber conseguido los permisos respectivos”

pablo silva

El jefe de la cartera de Obras Publicas salió en defensa de la gobernadora de Cardenal Caro, Teresa Núñez, quien prestó a una funcionaria del MOP  la casa fiscal que le fue otorgada por el Ministerio del Interior sin los permisos pertinentes.

 

 

IRENE PADILLA A.

 

A fines del año pasado, la gobernadora de Cardenal Caro, Teresa Núñez, cedió a  la directora provincial de Vialidad en la zona, Paola Rocha,  la casa fiscal que el Ministerio del Interior le asigna a esta autoridad, debido a que Rocha no podía ocupar el domicilio que su ministerio le había asignado en Pichilemu.  El préstamo, fue realizado sin los permisos  obligatorios que se deben solicitar por oficio  al Ministerio de Bienes Nacionales, y más aún, la vivienda fue sometida a arreglos por parte de la jefa de Vialidad,  usando recursos del Ministerio de Obras Públicas. Esta complicada situación  generó un informe de Contraloría regional y el sometimiento a sumario a la  funcionaria del MOP.

En este contexto, ayer  el seremi de Obras Públicas, Pablo Silva Amaya, salió en defensa de la gobernadora Teresa Núñez, asegurando que ella en este caso no actuó de mala fe. “Me preocupa  la gobernadora porque la estamos involucrando en una situación  en la cual ella tuvo una buena voluntad el solucionar el problema, ella tenía clara la necesidad de que la directora provincial (Rocha) estuviera viviendo  en Pichilemu, siempre trabajamos muy coordinadamente con la gobernación y a raíz de eso ella tuvo la voluntad de ayudarnos”.

 

Silva explica que debió haber sido el MOP el organismo que se debió preocupar de conseguir los permisos respectivos. “Cuando tú solucionas un problema esperas que la contraparte solucione  los problemas, la gobernadora  quizás pensó que nosotros lo íbamos a hacer entendiendo que esto era algo provisorio, de un par de meses  y no se hizo lo trámites”.

Finalmente, el seremi del MOP asegura que los hechos no son tan graves, a pesar de estar bajo la lupa de la Contraloría. “No reviste ninguna gravedad, no es que se haya invertido en una casa particular, o que se haya enriquecido la directora provincial, o  que ella haya hecho un negociado, todo lo contrario fue para solucionar un problema por lo mucho que cuesta llevar profesionales hasta Pichilemu por la lejanía y entendiendo eso la gobernadora nos prestó la casa asignada  que (en ese momento)  no estaba siendo ocupada por la gobernadora”, concluyó Silva.

 

pablo silva

 

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