En un tranvía fue asesinado el poeta José Santos Chocano

Fue un martes 13 (“día nefasto”, pensarán algunos, en 1934.) La noticia causó honda conmoción en todo Chile y en el extranjero. El destacado poeta peruano, José Santos Chocano, que estaba residiendo en nuestro país desde hacía unos años, viajaba en un tranvía de la capital cuando un hombre que iba en el mismo transporte, se acercó a él y le enterró un cuchillo en el pecho.
Esto, ante el asombro y el temor de numerosos pasajeros, testigos del crimen. El asesino fue detenido y meses más tarde condenado a reclusión en la Casa de Orates, al comprobarse que estaba con sus facultades mentales perturbadas. Diez años más tarde, tuve la ocasión de conocerlo en ese recinto, durante un cursillo práctico de Medicina Legal de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, dictado por el profesor don Samuel Gajardo. El deterioro de la mente del recluso era notorio. Hablaba cosas sin sentido, pero en forman tranquila, casi siempre sonriendo.
L a trágica muerte de Santos Chocano conmovió al Perú y tuvo repercusión también en todos los países hispanoamericanos, en donde el poeta era considerado como uno de los grandes valores literarios del continente.
Nacido en Lima en 1875, falleció a los 59 años de edad.
Chocano vivió también un tiempo en México, colaborando con el famoso Pancho Villa. Después de la muerte de Villa, el poeta fue detenido y condenado, pero tras un movimiento de opinión pública, fue cambiada la pena por su salida del país.
Entre sus obras publicadas figuran: “Alma América”, “El oro de América”, “El Libertador Bolivar”, “Las dictaduras organizadas”, “Canto del siglo”, “En la aldea”, “Canto a Ayacucho y a los Andes”, y varias más. En uno de sus poemas escribió: Solo un metro cuadrado busco, de tierra firme, donde tengan un día que enterrarme de pie”…
En 1963 sus restos fueron expatriados a Lima. Sus amigos y admiradores de su obra poética, cumplieron los deseos del poeta: en un metro cuadrado del cementerio, lo enterraron de pie.

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