Damnificados esperan por ayuda luego que perdieran todo en voraz incendio

6

 

 Los cinco afectados por el siniestro ahora solicitan a las personas de buen corazón alimentos, ropa, colcholnes y frazadas, pues ésta será la tercera noche que pasarán a la intemperie.

 

 

Gisella Abarca
Fotos Héctor Vargas

 

 

“Quedamos con lo puesto. A todos los que vivimos acá se nos quemó todo. Quedamos a brazos cruzados. Así que improvisamos una carpita y ahí pasamos la noche, pero ahora no tenemos dónde estar”, aún afectado con el voraz incendio relató Antonio Muñoz quien vive con su pareja que tiene tres meses de embarazo. Ellos son dos de las cinco personas afectadas, que perdieron su vivienda de material ligero en un siniestro que se desencadenó la noche de este martes, cerca de las 21:30 hora, en el campamento Diego Portales, ubicado en Antonio Garfia con Victoria en Rancagua.
El siniestro -que se habría desencadenado aparentemente de manera intencional- dejó, además, otra mediagua completamente destruida y una tercera afectada por la acción del fuego, quedando cinco personas damnificadas. Además de una vecina colindante a la que se le quemó un gallinero.
En el momento del incendio, Mauricio Ahumada andaba trabajando en una instalación eléctrica, por lo que no alcanzó a salvar nada de sus pertenencias “yo andaba haciendo una instalación en la René Shneider y cuando supe, me vine corriendo; pero ya estaba todo quemado, no alcancé a sacar nada”.
“Las llamas eran gigantes, terribles, yo andaba dejando una ollita que me habían regalado comida y cuando veo las llamas corrí desesperado creyendo que mi hermano estaba dentro de su pieza, así que tomé un plumón mojado, me arrebocé y entré a buscarlo, pero menos mal no estaba”, relató Antonio Muñoz, quien recordó “Para mi guaguita me habían regalado coche, ropita, hasta una cunita y se me quemó todo”.
Y es que en el momento en que Bomberos llegó hasta el lugar siniestrado, el fuego envolvía violentamente las construcciones de material ligero. La fuerza del fuego era tal, además del evidente peligro de propagación del siniestro a otros inmuebles de material ligero del campamento, que se ordenó Alarma General y las siete compañías del Cuerpo de Bomberos de Rancagua se dirigieron al lugar.

 

 

A LA ESPERA DE AYUDA
Si bien Antonio perdió todas sus pertenencias, su preocupación va mucho más allá, pues hay vecinos que resultaron con sus viviendas dañadas producto del agua que corrió para apagar el siniestro “Estamos preocupados por las otras familias que viven acá, porque una vecina tiene nietos y su casa quedó toda mojada y no tenía dónde hacer dormir a sus nietecitos. Esto fue intencional y los niños estaban asustados y vieron todo”.
“Pasamos la noche caminando, no hemos dormido nada”, sostuvo Mauricio Muñoz otro de los damnificados, quien contó que por la noche recibieron el cariño de unos jóvenes que llegaron con café y sandwich para compartir. Agregó “de la muni nos dijeron que no nos podían entregar mediaguas, porque no teníamos un sitio donde ponerla. Nos ha llegado ayuda de algunos vecinos, pero nada más”.
En tanto, Antonio Muñoz expuso “Necesitamos alimentos no perecibles, leche y pañales para los niños, ropita para adulto y niños. Una carpita, frazadas, todo lo que nos llegue será bienvenido, porque no tenemos nada”.
Consultado el municipio de Rancagua respecto de alguna ayuda entregada a los damnificados, informaron que el mismo día del siniestro, en el lugar se constituyó personal de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco) para los respectivos informes. El día de ayer la entidad envió personal municipal a cooperar en la limpieza y retiro de escombros, además hasta el cierre de esta edición se trabajaba en la evaluación de la ayuda que se le haría llegar a las personas afectadas.
Por su parte, la Intendencia informaron que el Departamento Social de la Intendencia está llano a entregar ayuda en cuanto los afectados se acerquen a las dependencias de la misma a solicitarla.
Si usted quiere cooperar con los damnificados del campamento Diego Portales, conocido como “El Pantano” puede acercarse al campamento ubicado en Antonio Garfia con Victoria en Rancagua, donde además de los cinco damnificados viven diez niños, de 2 a 10 años que esperan por su ayuda.

 

 

 

Deja un comentario