Jóvenes invitan a practicar ejercicio y tener una vida saludable

3-

Francisco Videla y Cristián Correa son unos entusiastas de la actividad física, comprobando sus beneficios. Y es que haciendo deporte, lograron aumentar la confianza propia, ganaron una salud formidable y consiguieron moldear sus respectivos cuerpos. De ahí que quieran traspasar dicho conocimiento a otras personas, a quienes invitan a unírseles los sábados por la mañana.

Marcela Catalán

Son las 10:40 de la mañana de un sábado cualquiera en el Complejo Deportivo Patricio Mekis, y desde la entrada, por República, se puede apreciar a varias personas corriendo concentradas. Más allá, en las inmediaciones del skatepark, una quincena, entre hombres y mujeres, manipulan pesas, hacen planchas, entre otros ejercicios, mientras escuchan música pop. Dos jóvenes los guían para que no sufran lesiones, animándolos a continuar. Son Francisco Videla y Cristián Correa, quienes decidieron dedicarse a lo que los apasiona: enseñar a llevar una vida saludable, de la mano de comida nutritiva y el deporte.

La iniciativa despegó hace más de un mes atrás en Santiago, donde cada lunes, miércoles y viernes se reúnen con otros conocidos que también se percataron de los beneficios del tema e igualmente sumaron adherentes en Rancagua. Acá empezaron con seis alumnos y ahora van en 15. La sesión cuesta $2 mil y ellos colocan todos los implementos.

En el caso de Francisco, él practica deporte desde niño. Sí, pues partió haciendo natación en el Club Schulz y más tarde se convirtió en seleccionado de su casa de estudios superiores. Después, se unió a la vida fitness. Además, es enfermero de la Clínica Tabancura y cursó un diplomado de Medicina Deportiva en la Universidad Católica. Dicha especialización no fue bien vista por sus colegas, pero él piensa que se trata de una excelente decisión.

“Hacer actividad física es la única manera de reducir las patologías mórbidas en Chile, donde ya hay un 70 por ciento de población con sedentarismo. El diplomado me sirvió mucho, para enfocar el entrenamiento en diferentes patologías”, argumenta. También es instructor fitness certificado.

De hecho, hace un tiempo se transformó en uno de los diez entusiastas que superaron con excelencia el desafío de la deportista Loreto Soto. Aquello, luego de que ella exhortara a sus seguidores a cambiar su cuerpo en tres meses, sólo ejercitándose. A nivel nacional, participaron 500 personas.

De profesión ingeniero comercial de la Universidad Católica, además de artista, Cristián siempre hizo deporte, pero un viaje a Asia transformó sus prioridades, dándose cuenta de que esto era lo suyo. La actividad física también hizo confluir su camino con el de Videla, haciendo que se concentrara en este tema. De ahí que alterne su tiempo con la pintura, realizando trabajos de retratos humanos y de animales -una de sus obras se exhibe en la peluquería “Rinnovo”, frente de la Plaza de Los Enamorados de la capital regional-.

Para Cristián y Francisco, el ejercicio ha dado un giro a su manera de ver el mundo. “Nos cambió la vida, somos más felices con cosas simples, más seguros de nosotros mismos, y somos capaces de tomar nuevos desafíos. Incluso, nos preparamos para nuestro primer triatlón y para la maratón Santiago”, revelan

De acuerdo con ellos, la alimentación tiene una importancia fundamental en esto. “Muchos productos aseguran ser light, pero uno no sabe qué come. Y cuando lo sabes, puedes comer de todo, aunque en los horarios establecidos y así mejorar considerablemente tu estado físico”, esgrime Videla.

En cuanto a la dinámica que hoy proponen en Rancagua, relata que procuran hacer clases diferentes. En éstas, mezclan TRX “con entrenamiento funcional, de resistencia, pesas y cardio. Nunca paramos, hasta que termine la sesión”, garantiza. Sobre el objetivo final de la propuesta, pretenden cambiar la mentalidad de la gente. “La idea es que esto no sólo sea una actividad de los fines de semana, sino que apunta a cultivar al cuerpo. Tal como a nosotros nos pasó, que esto sea parte de sus vidas”, dice. Así las cosas, buscan que la población disfrute de consumir una alimentación sana y de ejercitarse no sólo en verano. Por eso, también les enseñan a comer lo que corresponde.

Quienes practican deporte, creen nutrirse bien, pero no consiguen la anatomía que desean, igualmente verán positivos resultados. “Lo conseguirán, a través de los tips que les daremos. Adaptaremos su alimentación hasta llegar a lo óptimo y, si quieren hacer fitness, los derivaremos con otro profesional, (con una atención) más personalizada”, comenta Videla.

Dado que la iniciativa está creciendo, recibieron una invitación para trasladarse y brindar sus clases en el Centro de Salud Mental Cantares, ubicado en el centro de Rancagua. “Estamos en esta ciudad, porque creemos que acá hay mucha gente que hace ejercicio. Sin embargo, les falta esto, motivación, encontrarse con todo tipo de gente, que no sólo practica fitness”, agrega. Su alumna en este proyecto, Carla Videla, lo confirma: “Hace un año que no estoy haciendo nada, porque tengo una lesión en la rodilla. Quiero mantenerme con buena salud, pero ahora estoy con un poco de sobrepeso, problemas con la diabetes y con los triglicéridos muy altos. En el gimnasio, el profe no está encima tuyo, impulsándote. Tampoco existe esta dinámica, en cuanto a que los compañeros se apoyen unos a otros”.

Deja un comentario