Comisión de Evaluación Medioambiental volverá analizar antecedentes de proyecto de criadero de cerdos en La Estrella

Foto conferencia de prensa

Aquello, luego de que la Corporación de Desarrollo y Protección del Lago Rapel solicitara invalidar la Resolución de Calificación Ambiental que la instancia otorgó en enero de 2014. Argumentan que la iniciativa, de MaxAgro, generará malos olores y contaminará el lugar. Igualmente, sostienen que dejará sin agua a los vecinos de Pulín.

 

Marcela Catalán

 

La Comisión de Evaluación Medioambiental (Corema) volverá a analizar los antecedentes del proyecto de un criadero de cerdos que pretende instalar MaxAgro en La Estrella. De acuerdo con la Intendencia de O’Higgins, aquello ocurrirá este jueves 7. Es así como en la cita, la instancia estudiará la iniciativa y serán informados de modo formal de la solicitud de invalidación, presentada por Corporación de Desarrollo y Protección del Lago Rapel (Codepra), de la Resolución de Calificación Medioambiental (RCA).

Este documento fue concedido por dicha mesa el 22 de enero de 2014, durante el Gobierno pasado. Adicionalmente y si deciden votar otra vez la RCA, fijarán la próxima fecha en que llevarán a cabo esta acción. Quienes se pronunciarán sobre el tema, son los doce seremis y el intendente Juan Ramón Godoy, todos los cuales son los integrantes actuales de la Corema.

En línea con Óscar Anwandter, presidente ejecutivo de la Codepra, la propuesta privada se llevaría a cabo en el sector de Quebrada Honda, en Pulín, a seis kilómetros del citado estanque artificial.

“Este proyecto fue aprobado hace dos años atrás, pese a que presentaba una serie de inconsistencias que lo hacen inviable. Una de éstas es que el terreno donde se emplazaría es impermeable”, apunta el dirigente, aludiendo a que la empresa basa la eliminación de sus riles -residuos líquidos con un alto porcentaje de fecas y orina- mediante el riego de los terrenos. “Pero si quieren regar con esto, la superficie no lo absorberá. Eso significa que las aguas servidas terminarán escurriendo, yéndose a los lugares más próximos y dando a parar al Lago Rapel”, agrega.

Además, Anwandter sostiene que para probar que este sistema sí funcionará, MaxAgro deberá plantar eucaliptos con una altura mínima de tres metros. Aquello, pues arguyen que si miden eso, sus raíces también tienen esa extensión y, por ende, el terreno será capaz de captar el material que llegue ahí. En su opinión, esto no se cumplirá, por lo cual debió persistir la exigencia que puso la Corema en enero de 2014, cuando ordenó a la empresa que los árboles lograran tener diez metros.

“Cuando a fines del Gobierno pasado se votó la RCA, los seremis de Agricultura y Obras Públicas votaron en contra. El resto quedó con la duda y el intendente propuso que si el terreno era impermeable, debían plantar eucaliptos con una altura de 10 metros, siendo el terreno apto para riego. ¿Qué hizo MaxAgro con esa condición? Se quejó con el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) nacional, echando por tierra ese requisito y estableciendo que los árboles sólo debían tener tres metros”, desliza el presidente ejecutivo de la Codepra.

Dado el cambio de las cosas, Anwandter esgrime que la Corema debió pronunciarse “en contra del proyecto, y ése es motivo es suficiente para que ahora invaliden la resolución”. Del mismo modo, exige que la empresa presente un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), en vez de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que habrían enviado en el pasado. Cabe señalar que si una iniciativa puede poner en riesgo la salud de la población, genera efectos adversos en la calidad y calidad de los recursos naturales renovables, altera la vida y costumbres de grupos humanos o modifica sitios con valor patrimonial y/o cultural, entre otras situaciones, se debe optar por lo primero.

“Les deben pedir que realicen un EIA. Si se solicita su desarrollo, lo más probable es que el proyecto no se pueda llevar a cabo por una serie de inconsistencias. Entre éstas, la tremenda escasez de agua que afecta al sector. En los últimos años y en todo el país, ha habido sequía y las napas subterráneas están bastante más bajas que en periodos normales. Por lo tanto, dejarán al área aledaña, que es Pulín, sin agua potable. Sus vecinos la sacan de un pozo que está al lado de donde MaxAgro debe extraer líquido para sus criaderos, pero éste necesita una cantidad enorme para mezclar las fecas y orinas de cerdo, para así generar los riles que desean eliminar a través del riego”, subraya.

Respecto a sus expectativas de la votación del jueves, Anwandter sostiene que ésta debería ser favorable al reclamo de la Codepra. “El intendente y los doce seremis tienen claro que esta iniciativa es inviable desde el punto de vista de la protección del medio ambiente. Para nosotros, a conciencia, ellos deberían aceptar la invalidación y exigir la realización del EIA. Pero como pueden haber motivaciones políticas, no sabemos qué ocurrirá. Hace 15 días, esta empresa debió retirar los cerdos que tenían en Talagante. La Superintendencia de Medioambiente los fiscalizó y detectó que regaban predios sin árboles plantados, contaminando fuertemente, aparte de generar malos olores y moscas. Eso significa que no cumplen con las RCA que les aprueban”.

Por tal motivo, el presidente ejecutivo añade que, de seguir vigente la resolución para la planta de La Estrella, “lo más probable es que ésa también sea incumplida. Las autoridades deben saber eso, que ésta no es una empresa que se atiene de modo estricto a lo dictado. Si no lo hicieron allá, menos lo harán en Quebrada Honda”, remata.

MaxAgro: “El proyecto ha demostrado su factibilidad técnica, sin generar complicaciones a las comunidades del sector”

Vía comunicado, el gerente general de MaxAgro, Cristian Kühlenthal, destacó que la empresa “ha sido parte de un proceso ambiental enmarcado en la Ley Medio Ambiental vigente”, para lo cual han cumplido con “los requisitos establecidos por todos y cada uno de los servicios” que forman parte del Sistema de Evaluación Ambiental.

Al mismo tiempo, recalcó que el proyecto cuenta con la RCA N° 10/2014 -que fue dictada por la Corema el 22 de enero de 2014 y la cual fue mantenida-, aparte de poseer la recomendación de aprobación que fue brindada por el Servicio de Evaluación de O’Higgins. Reglón seguido, apuntó a que la Corte de Apelaciones de Rancagua ya descartó “la existencia de cualquier ilegalidad en la dictación de la RCA N° 10/2014”, cuyo fallo “fue ratificado en su totalidad por la Excma. Corte Suprema, con fecha 6 de noviembre de 2014”.

Maxagro entiende que el proceso de invalidación de la RCA respectiva es un recurso más del proceso de evaluación ambiental, por lo cual se ha hecho parte de éste y presentará sus descargos en los plazos establecidos por la ley”, añade en el comunicado, sosteniendo que buscan “integrarse armónicamente con las comunidades” y su entorno natural.

Respecto a las características de la iniciativa, argumentó que el criadero de cerdos “se encuentra a más de 3 kilómetros de la casa más cercana y a 8 kilómetros de la ribera del Lago Rapel. Durante el proceso de evaluación ambiental, quedó demostrado que el proyecto no considera descargas de purines a ningún tipo de quebradas, como también que ninguna casa se verá afectada por olores provenientes de la producción de cerdos”, observó el gerente general.

Para finalizar, el comunicado agrega que la planta establece “una serie de medidas de control” para asegurar que el criadero cumplirá “con cada una de las exigencias establecidas en la RCA N°10/2014”, subrayando que dichas acciones ya fueron visadas por los servicios respectivos. Del mismo modo, se garantiza que establecen “nuevos estándares ambientales para la producción porcina, tan exigentes como los actualmente vigentes en países con altos niveles de desarrollo y respeto por las comunidades, como Alemania”, y que confían en que “la RCA Nº 10/2014 será ratificada por el comité de seremis”. Esto, “tras haber superado todas las instancias legales durante este proceso, y considerando que el proyecto ha demostrado su factibilidad técnica, sin que ésta pueda generar complicaciones hacia las comunidades del sector”.

Zoit del Lago Rapel: “Debieran ser las autoridades regionales las que protejan a los habitantes”

Por su parte, Roberto Giadach, coordinador de la Zona de Interés Turístico (Zoit) del Lago Rapel y director de la Codepra, destaca que la instalación de este criadero “perjudicará el turismo de todas las comunas que integran la Zoit”. Así, en línea con él, la propuesta no sólo afectaría a La Estrella, sino que también a Las Cabras y Litueche.

Hoy, a Las Cabras llega el olor de los planteles que están a 8 kilómetros. El hedor no queda supeditado al terreno. Más bien, involucra a toda esta área. Por eso es que nos oponemos a esto”, enfatiza. A su vez, observa que la Ley 20.423 dice que “el turismo es una actividad estratégica para el desarrollo del país y debe ser promovido de forma armónica e integral. Eso no sucederá si se lleva a cabo este proyecto, privilegiando a una empresa, en perjuicio de todos los que trabajan y sustentan” este sector económico en el lugar, sostiene.

Es inconcebible que los particulares deban ser quienes gasten su tiempo y recursos para defender a la población. Debieran ser las autoridades regionales las que protejan a los habitantes”, sentencia Roberto Giadach.

Vecinos de Pulín: “Una vez que el criadero comience a funcionar, nos quedaremos sin agua”.

En Pulín, los vecinos también temen por el desarrollo del proyecto. “Nosotros tenemos nuestro pozo de agua potable, que abastece a 450 personas, a 200 ó 150 metros de los dos que tienen ellos. Una vez que el criadero comience a funcionar, nos quedaremos sin agua. Además, está el tema de los olores. Hoy nos encontramos a 14 kilómetros del criadero de Agrosuper y eso igual nos perjudica”, subraya Ximena Cornejo, presidenta del Agua Potable de Pulín.

Alcalde de La Estrella”: Proyectos de este tipo “secan las norias de los vecinos”

Nosotros ya tenemos planteles de cerdos y de pollos. Por lo tanto, no queremos que se instalen más empresas que contaminan el medio ambiente. Además, estamos insertos en la Zona de Interés Turístico del Lago Rapel y este criadero quedaría muy cerca del lugar. Eso igualmente nos perjudica, porque nosotros queremos potenciar a La Estrella como una comuna turística. Si la iniciativa continúa, cambiará de modo radical la calidad de vida de quienes viven acá. Eso es lo que queremos defender: vivir sin contaminación, independiente de si generan trabajo”, explica Gastón Fernández, alcalde de La Estrella.

El problema más grande es el hídrico, que el municipio enfrenta en muchos sectores. Eso es un costo adicional, porque las empresas tienen pozos profundos que secan las norias de nuestros vecinos. Éstas son de 20 ó 30 metros, pero sus pozos van de 80 hacia arriba. Aparte, no hay tecnología en el mundo que evite al 100 por ciento los malos olores”, sostiene el edil.

 

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