Sentencian a hombre que mantenía tres plantas de marihuana en su casa

El acusado de tráfico de drogas deberá cumplir 541 días de libertad vigilada, a pesar de que autorizó voluntariamente el registro de su inmueble y que no le probaron la comercialización de la hierba.

 

 
En medio de las serie de escándalos políticos que afectan la credibilidad nacional, la discusión de los cambios que requiere la Ley 20.000 de Drogas que se está realizando en el Congreso ha quedado relegada a un segundo plano. Es por ello que casos como el siguiente seguirán pasando.

El pasado 9 de abril del año 2015, Luis Humberto Orellana Jorquera, fue detenido luego de que personal policial llegara a su casa de Peumo a investigar un caso de comercialización de drogas, más específicamente de marihuana -hierba que es ilegal en nuestro país-. En aquella ocasión, Orellana autorizó de forma voluntaria el ingreso de los efectivos, que encontraron tres plantas de la cannabis más 700 gramos de la misma en proceso de secado. En la oportunidad no encontraron elementos que pudieran establecer la venta de la misma, y el afectado declaró que la sustancia la utilizaba para “hacer agüitas”, infusiones que sirven como relajante y para apalear dolores.

Tras la investigación y posterior juicio oral realizado en el Tribunal de Juicio Oral de Rancagua, durante la presente semana se conoció la sentencia que deberá cumplir Orellana Jorquera: la pena de 541 días de presidio menor en su grado medio, más el pago de 5 UTM, pago de las costas y la remisión condicional que será revisada por personal de Gendarmería.

La pena que Orellana Jorquera deberá cumplir en libertad condicional, es debido a que la terna de magistrados – María Esperanza Franichevic, Paulina Chaparro y Constanza Acuña- consideró en el fallo que “si bien la información inicial con que contaba la policía era que en dicho domicilio el acusado mantenía un cultivo de marihuana, pero además comercializaba droga, aquello no se comprobó en el procedimiento de ingreso y registro voluntario del inmueble”, por lo que “no se pudo establecer que tales especies vegetales estaban destinadas a ser comercializadas en tiempo próximo, ante la ausencia de indicios directos a este respecto; como tampoco que las mismas estaban destinadas al uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo del acusado, pues si bien Orellana Jorquera mencionó que elaboraba agüitas con las hojas secas de marihuana, dicha situación no fue acreditada con antecedente alguno durante la audiencia de juicio”.

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