Con aplausos Rancagua despidió al periodista Benito Limardo

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 En la despedida final se oró por su descanso eterno y se destacaron diversos aspectos de su personalidad y de lo que fue su vida.

 

 

Flor Vásquez
Fotos: Héctor Vargas

 

 

Una emotiva despedida recibió ayer el destacado periodista radial Benito Limardo, quien durante los años de dictadura se destacó por denunciar las violaciones de los derechos humanos, dar a conocer los conflictos sindicales e informar de las protestas contra el gobierno militar. Por eso, su misa de exequias, en la Iglesia El Carmen, reunió a ex dirigentes sindicales del cobre, entre ellos Rodolfo Seguel y Eugenio López; a personas que se destacaron en la Comisión de Derechos Humanos, como el abogado Mario Márquez; y a dirigentes y militantes de la Democracia Cristiana, entre ellos Nicolás Díaz y Carlos Arellano. También estuvieron presentes el alcalde Eduardo Soto, dirigentes del Colegio de Periodistas y de medios radiales, reporteros, representantes de la comunidad católica, religiosas y amigos. Todos ellos oraron por el descanso eterno de Benito y le rindieron un homenaje destacando lo productiva e intensa que fue su vida.
La misa la presidió el Padre Horacio Schiaffino y la concelebraron los sacerdotes Marcelino Lorca, Hugo Yáñez, Javier González y el Padre Oscar. Durante el oficio religioso se leyó una carta del Obispo Alejandro Goic, a través de la cual expresó las condolencias a la familia y destacó las cualidades que caracterizaron a Benito.
En su homilía, el Padre Horacio recordó las ocasiones en que compartió con Limardo; señalando que éste le decía que en esos tiempos difíciles de la dictadura quería ser la voz de los que no tienen voz. “Y eso era”, subrayó el sacerdote.

 

 

RECORDANDO A BENITO
El ex dirigente de El Teniente, Eugenio López, destacó la hermosa familia que formó Benito con su esposa Alicia: 6 hijos, 18 nietos, 15 bisnietos. Asimismo, resaltó el importante rol que como comunicador y corresponsal de Radio Cooperativa cumplió Limardo en la defensa de los derechos humanos y en la recuperación de la democracia. Enfatizó que él hizo conocida a nivel nacional a Rancagua como la histórica ciudad y que aportó a su desarrollo, por lo que solicitó al alcalde que se entregue un reconocimiento póstumo a Benito, poniendo su nombre a alguna población o villa de esta ciudad.
Habló después un antiguo militante de la DC, Mario Ogaz, quien también destacó las cualidades de Benito. Además, indicó que Limardo primero era rosarino, segundo renguino y tercero rancagüino.
Intervino luego una representante de la Democracia Cristiana, quien expresó la admiración de muchos militantes por los profundos valores del humanismo cristiano que guiaron la vida de Benito.
Habló después su hijo Víctor Hugo, quien expresó que su padre fue un hombre idealista que siempre enarboló la bandera de la libertad.
Al terminar la misa y en medio de prolongados aplausos, uno de los sacerdotes indicó: “Desde Rancagua, la histórica ciudad, informó Benito Limardo, para toda la eternidad”.

 

 

Mario Márquez:

“Fue un hombre sencillo”

Al despedir a Benito Limardo en el Cementerio Nº 1, el abogado Mario Márquez recordó que el comprometido periodista radial con sus despachos ayudó a muchas personas cuando eran detenidas. Contó que por eso era habitual que éstas gritaran su nombre y pidieran que le avisaran a Benito, quien daba la noticia por la radio, tras lo cual se presentaba el recurso de protección. “Eso ayudó a que no desaparecieran, como en otras partes”.
Agregó que Limardo era un servidor sencillo a quien no le gustaba figurar. Incluso contó que en 1994, a una ceremonia que realizó la Comisión de Derechos Humanos se invitó al ex Presidente Aylwin, quien al llegar a Rancagua pidió conocer al famoso Benito Limardo. “Pero él ya se había ido; no le gustaba estar en primer plano”.
Al terminar su mensaje de despedida, Márquez repitió otra de las frases características de Benito Limardo; “Hasta siempre viejo pinganilla ladrón de conejos”.

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