ChilEtno: Músicos nacionales y extranjeros compartirán en encuentro folclórico

IMG_3283

Los participantes asistirán a un campamento desde el 14 al 24 de febrero, donde intercambiarán experiencias sobre el repertorio más tradicional de sus respectivos países. Al final se formará una orquesta que dará conciertos al público, luego de aprender diferentes melodías a oído. La Región de O’Higgins recibirá a las diversas delegaciones.

Marcela Catalán

Durante diez días y en la Región de O’Higgins, músicos nacionales y extranjeros comparten en un campamento para intercambiar sus conocimientos sobre el folclore de sus respectivos países de origen, con el fin de que aplicar ese aprendizaje en sus correspondientes carreras. Una experiencia donde descubren otras culturas y se abren a nuevos sonidos. Ésa es la premisa del II Encuentro Internacional de Música Folk ChilEtno, a realizarse entre el 14 y el 24 de febrero en esta parte del país, evento que culminará con la conformación de una orquesta. Para cerrar con broche de oro, los artistas que se sumen darán conciertos en Rancagua (21), Chépica (22), Chimbarongo (23) y San Fernando (24), estando en evaluación la posibilidad de dar una función adicional en otra ciudad.

Serán 20 los intérpretes foráneos que se integrarán a esta cita, quienes provendrán de Suecia, Escocia, Alemania, Bélgica, Estados Unidos y República Checa, además de 40 chilenos. Estos últimos podían postular desde el 21 de diciembre pasado.

Respecto a cómo fue el proceso de clasificación de los visitantes extranjeros, Ernesto Calderón, creador de esta iniciativa y líder artístico de su versión 2016, explica que estos fueron escogidos a través de las redes de contacto que establecieron cuando participaron en campamentos de este tipo en otras naciones. “Es gente que hace mucho tiempo tenía la ilusión de venir y conocer nuestra cultura. Se les envía una invitación, porque queremos asegurar cierto perfil de asistentes. Aparte, los cupos son limitados”, agrega.

En ese sentido, el también director de Ensamble Transatlántico de Folk Chileno, detalla que, tanto los viajeros como los músicos nacionales, deben tocar instrumentos melódicos o de cuerdas, “como violín, viola, violonchelo, o acordeón o instrumentos de viento, como flauta, clarinete o bronces, ya que el objetivo es conformar una orquesta”. Igualmente, deben tener entre 18 y 30 años, y dominar el idioma inglés -aunque sea de modo básico-. En ambos casos, lo ideal es que conozcan el folclore de sus latitudes. “Pero no es excluyente, ya que pueden venir del mundo clásico y estar interesados en trabajar bajo este formato, donde todo se aprende de oído”, desliza.

En la ocasión, enseñarán a interpretar alrededor de 15 a 20 temas. Además, se pretende difundir el sistema de ritmo con señas. “Es un procedimiento de improvisación generado en Argentina y que ya aplicamos en el primer ChilEtno, que también ha sido llevado a cabo en otros campamentos. Consiste en que la orquesta ejecute piezas improvisadas y a tiempo real. Es una manera de crear arreglos con los temas a trabajar. Supongamos que vamos a dedicarnos a una melodía de un minuto. A través de esto, la podemos ir cambiando y sonará distinto en cada concierto”, adelanta Calderón.

De ahí que el evento cuente con monitores especializados en aquello, para enseñarle a los participantes cómo funciona. Es así como habrá un director de cuerdas y otro para la sesión rítmica, a quienes pueden acudir si es que tienen dudas.

GRATIFICANTES EXPERIENCIAS

Calderón ha asistido a campamentos de este tipo en Escocia y Bulgaria, siendo líder artístico en Croacia y Bélgica. Ahora compartirá esta experiencia con Gianela D’Agostini, cantante de Ensamble Transatlántico de Folk Chileno, que también ha participado en citas de Eslovenia y Francia.

“Hace unos diez años me interesé mucho en la música de Irlanda y Escocia y después de un viaje que hice a esos países, me involucré más y empecé a ir a estos encuentros. En la orquesta donde soy director, combinamos instrumentos clásicos con otros tradicionales. Es algo que antes no se me hubiese ocurrido realizar bajo este formato, porque los músicos no tienen partitura. Es como ver a un grupo folclórico grande y espontáneo. Estas situaciones me inspiraron mucho, debido a los arreglos que se hacen. A veces se alejan de lo tradicional, aunque se mantienen apegados a la raíz”, cuenta él.

A pesar de ello, asegura que se proponen cosas nuevas, “como mezclas con el mundo popular, el pop, rock y el jazz”. Por eso, agrega que todo aquello lo llevó a replantearse el modo en que componía. Para graficar cuánto han calado estos viajes en su persona, relata que escribió una cumbia con letra en croata.

“Todo lo que hemos visto afuera y aprendido en cuanto a música, hemos tratado de aplicarlo en nuestro país. Estas experiencias nos han servido para crear acá nuevas instancias, como ChilEtno o el Festival Internacional de Música Inmigrante. Sin duda que asistir a estos campamentos ha influido en nuestra forma de plantear el evento, como también en la misma música que se muestra allí”, señala D’Agostini.

Hilda Ekstedt (Suecia) y Luisa Brown (Escocia) son dos de las intérpretes extranjeras que se sumarán a este encuentro. La primera toca saxofón y estudia en la Academia de Música y Drama de la Universidad de Gotemburgo. La segunda es violinista, licenciada en Música y Medios en la Universidad de Newcastle (Inglaterra), aparte de haber concurrido a etno campamentos en Suecia, Eslovenia y Francia. Ella será monitora en la fila de cuerdas, de la cita nacional.

“Yo toco en una banda en Gotemburgo, donde interpretamos música de América Latina y Chile. Por eso estoy aquí, porque tengo interés en esto. Cuando Ernesto y Gianela estuvieron en Europa con el Ensamble Transatlántico de Folk Chileno, tocando en mi universidad, fue muy bonito”, revela Hilda. En sus palabras, fue gracias a esta orquesta que aprendió a tocar folclore de estas latitudes en su saxofón. Igualmente, explica que conoce a Violeta Parra y Víctor Jara, además de ejecutar temas de Elizabeth Morris con su propia banda.

Por su lado, Brown revela que no ha oído muchos sonidos de este sector del continente. Sin embargo, comenta que hace dos años se ha abierto a escuchar propuestas que provienen de fuera de Europa. “Antes, sólo interpretaba música de Escocia y después viví en Suecia, donde aprendí más. Ahora estoy en Chile, donde hay música nueva para mí. Estos campamentos son como grandes fiestas. La primera vez que fui a uno, no podía entender cómo podría conocer a tanta gente. Estableces relaciones con muchas personas y aprendes mucho de oído. No podía creer que fuera posible algo así”, remata.

1 comments

Deja un comentario