Sesenta y tres años después del título juvenil de Rancagua

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– Ayer  28 de febrero pero de 1953, un grupo de jóvenes promesas rancagüinas se inscribieron en la historia del balompié nacional al obtener de manera contundente el Título Nacional de Fútbol de Menores.
Por Juvenal Arancibia D.
Fotos: Marco Lara, Héctor Vargas.

El fútbol siempre ha acompañado de buena manera a miles de jóvenes rancagüinos y es que la práctica de este deporte no sólo desarrolla las capacidades físicas de quienes maniobran al esférico, sino que también sirve para crear lazos de amistad que perduran por el tiempo.

Tal es el caso del grupo de jóvenes rancagüinos que el 28 de febrero de 1953 se consagraron en los anales de la historia deportiva de la región y el país consiguiendo el importante logro deportivo de coronarse campeones de Chile de la liga juvenil.

Tras este hito, los integrantes de la selección juvenil de Rancagua sagradamente se reúnen todos los 28 de febrero para rememorar la instancia y el importante logro que significó en sus vidas y en el deporte local.

EL CAMINO AL ÉXITO

En aquella temporada, la Asociación de Fútbol de Rancagua realizó un llamado a todos los equipos participantes inscritos en la institución a prestar sus jugadores a fin de poder configurar la oncena que representaría a la capital regional, todo esto bajo las órdenes del fallecido DT Galvarino Aqueveque.

Ante la positiva respuesta de la convocatoria se iniciaron de inmediato los entrenamientos dando el primer paso hacia la gloria. En la década del 50, el sistema del torneo consistía en eliminatorias por zonas por lo que en el primer encuentro del combinado juvenil se debió enfrentar al conjunto de Caletones donde los rancagüinos se impusieron por un categórico 4-0.

En el segundo encuentro, los chicos se trasladaron hasta Curicó, donde nuevamente salieron airosos goleando por 3 tantos a 1 a los locales. Así, con dos triunfos en el bolsillo, llegaron al último partido del zonal.

En Rancagua, el elenco recibió a San Javier donde en uno de los mejores partidos de los jóvenes, apabullaron a la visita propinando un contundente 6 a 1y además consagrándose campeones de la zona Centro-Sur, ingresando directamente al torneo final que se desarrolló en el Estadio Nacional en Santiago.

Ya en la capital y sin saber de derrotar los históricos juveniles hicieron frente al primer encuentro de esta nueva fase donde se midieron con el campeón del sur, Concepción. Ahí los jóvenes rancagüinos superaron a los penquistas repitiendo un 3 a 1.

En el siguiente partido, los representantes de O’Higgins hicieron mella del juego del combinado de Tocopilla a quienes superaron por 6 goles a 1, sumando 5 victorias consecutivas y sacando pasajes inmediatamente para la final del torneo.

En el duelo final, la selección de Rancagua tuvo que bregar contra un elenco que en el papel era superior. Muchos de sus jugadores fueron llamados para formar parte de elencos profesionales pero se sobrepusieron y se quedaron con la victoria por 1-0. Era el 28 de febrero de 1953 y los jóvenes rancagüinos levantaban la copa de campeones nacionales.

Para quienes aún se mantienen vivos tras 63 años de tal hazaña deportiva, recordó el puntero derecho de ese equipo Luis Barros, “es especial recordar los sacrificios de aquellos tiempos. Era un equipo que mojaba la camiseta para poder buscar un objetivo grupal: entrar en la historia”.

De aquella selección hay hombres que ya no están. Fernando Rojas (capitán del equipo), Héctor Salinas, Randolfo Tapia, Santiago Fuentealba, Jano Aqueveque (entrenador) y Rolando Clavero.

 

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