Llegó un nuevo otoño

Inexorablemente, los otoños suceden a los veranos y anteceden a los inviernos. Así ha sucedido desde que el mundo es mundo o, más precisamente, desde que los seres humanos descubrieron y supieron diferenciar las que llamaron “estaciones del año”.
No siempre el inicio o término de cada estación ocurre exactamente en el mismo día. Pero, convencionalmente se las hace iniciar o terminar en un día 21 del calendario. Es por eso que saludamos hoy la llegada del otoño del 2016, despidiendo, al mismo tiempo, al cálido verano que se inició en diciembre y que ha mantenido, durante tres meses un calor casi permanente, que en varias ocasione se elevó por sobre los 30 grados Celsius de temperatura.
El otoño astronómico, llamado equinoccio, finalizará con el solsticio de invierno que, en el hemisferio norte de nuestro planeta se extiende desde septiembre hasta noviembre.
También la vida humana tiene sus “estaciones”. Para nosotros, el otoño es el período en el que la vida declina desde la plenitud hacia la vejez, que es el “invierno” de nuestra existencia. Pero es un invierno muy especial, porque nunca le sucede una nueva “primavera”… Aunque un poeta dijo que: “siempre se tienen veinte años en un rincón el corazón”!… Otro poeta escribió que en otoño “las hojas de los árboles, juguetes del viento son”…
El Diccionario menciona también otras palabras relacionadas con otoño, como “otoñada” que se refiere al tiempo o estación del otoño. También “otoñal” con el mismo significado, agregando que lo otoñal en una persona es “la edad madura”. También está, como verbo: “otoñar”, que en una persona es “pasar el otoño”. En botánica, es la hierba que brota en otoño. Y finalmente está “otoñizo”, palabra que parece que nadie usa, y que es: “perteneciente, relativo o propio del otoño”.

Por último, algunas líneas de Pablo Neruda en su poema:

“Mariposa de Otoño”

“Y pasó el tiempo de las mieses….
Hoy, una mano de congoja
llena de otoño el horizonte,
y hasta de mi alma caen hojas!…

 

 

Héctor González

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