“Jesús o Barrabás”

Marcos (15, 6-15)… Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús

 
El pueblo al estar identificándose con Barrabás no solamente estaba condenando a Jesucristo, sino que estaban eligiendo el camino de la violencia para hacerse oír y para obtener algunos logros.
El pueblo con esto, vio en Barrabás una figura mesiánica mejor que en la persona de Jesús, pues mientras Barrabás fue activo participante de una sedición contra el gobierno de Roma, llegando a cometer homicidio, Jesús era la antítesis del mesías salvador que ofrecía el camino de la paz censurando así el camino de la violencia.
Jesús con su mansedumbre e humildad reflejaba el fracaso total de la imagen que tenía la nación de un mesías salvador por ello el pueblo vocifera a favor de su muerte y consecuentemente proclama la libertad de uno que sí podría ser el mesías, Barrabas.
Para el gobernador Pilatos tratar de liberar a Jesús y hacer ajusticiar a Barrabás era lo mejor, pues con Jesús no había peligro, pues nunca lo vio como un revolucionario que podría haber atentado contra el poder y dominio del Imperio en esa región, en cambio Barrabás era un tipo peligroso, pero jamás pensó que la gente rechazaría a Jesús optando por Barrabás.
La tradición Judía decía que previo a la Fiesta de la Pascua, se debía poner en libertad a un preso a elección del pueblo. El pueblo ya manipulado por sus dirigentes, iba con la disposición de libertar a Barrabas ya que reunía para ellos la imagen mesiánica más cercana, con el fin de ser libertados del yugo romano y entrar en una era de dominio universal de la nación judía.
El mensaje de “Jesús o Barrabás” sigue teniendo vigencia hoy pues el mundo de los hombres tiene que seguir eligiendo, entre el camino del amor, del perdón, de la paz, o el camino de la violencia, de la prepotencia, de los antivalores, de las armas, del dominio.
El peligro más grande de nuestra Sociedad es que no se ha identificado ni con Jesús ni con Barrabás, sino mas bien ha elegido un camino desdibujado, grisáceo, mezcolanza que no es blanco ni negro, ni caliente ni frío y quiere tener a los dos a Jesús y a Barrabas, el dicho Chileno dice “Quieren estar bien con Dios y con el Diablo”.
Estamos insertos una sociedad ambigua, sin nitidez ni claridad de propósito ni conciencia, estamos en una sociedad tibia, ama a Dios y al mundo a la vez, se casa con la fe y con el hedonismo, Sociedad que dice ser cristiana pero es pagana también, no quiere dejar de ser ciudadana del cielo y le encanta vivir en el infierno de sus hechos, es monoteísta y a la vez ama mil dioses, ama a Dios y a las riquezas a la vez. Una Sociedad ambigua es una Sociedad conformista sin principios y sin fundamentos, van donde soplan los vientos o donde las olas los arrastran. “El mundo es y será una porquería nada más” dice la letra de un popular tango que nos muestra las consecuencias de estar insertos en una Sociedad ambigua
Hoy en pleno siglo 21 estamos de nuevo frente a estas tres alternativas ¿Seguir a Jesucristo o entregarlo? ¿Identificarnos con Barrabas y con la violencia? ¿Abrazar a los dos, y no quedar mal con nadie?
Tomar una mala decisión, es la peor corona de espinas que podemos poner sobre la cabeza de Jesús y de la fe.

 

 

Pastor: Alejandro H. Cabrera C.

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