Vecino de San Fernando desesperado busca una sede para comedor social

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Karim Torres quien maneja estas beneficencias, asegura que un hostigamiento municipal lo habría dejado sin un lugar para funcionar, por lo que hoy debe repartir comida en la calle a más de 30 personas.

 

IRENE PADILLA

 

 

Por un mal momento están pasando hoy los comedores sociales de la Fundación Nueva Esperanza a cargo de Karim Torres, reconocido vecino sanfernandino quien hace casi tres años mantiene dos de estas beneficencias, una en la Población 18 de Septiembre y otra en la Villa El Origen de San Fernando.
Torres explica que los comedores nacieron como una forma de entregar alimentos los fines de semana y festivos, a quienes diariamente comen en el Hogar de Cristo. Por ello, hace dos años junto a su mujer y otros voluntarios decidió crear esta organización que atiende al menos a unas 60 personas, entre ancianos, indigentes y enfermos.

Hasta la fecha la Fundación Nueva Esperanza había podido utilizar dos lugares para funcionar: el Club Deportivo en la Población 18 de Septiembre y la sede de la junta vecinal de la Villa El Origen, pero esto cambió a comienzos de enero cuando la encargada de la sede en la villa le informó que no podía continuar: “nos informó que había deuda de luz y de agua cuando el último pago nosotros lo hicimos en diciembre ya que en el verano el comedor no estaba abierto, también pagamos el agua, estábamos con todo al día”, explica Torres.
El encargado de estos comedores apunta a que este problema tiene un origen mucho más antiguo que tiene directa relación con el municipio sanfernandino. “El problema partió cuando abrimos los comedores. La gente me dijo que hablara con el alcalde para obtener apoyo porque el alcalde había tenido algo similar, pero la gente del municipio quería que con plata mía se hicieran estos comedores como si fueran del alcalde y a mí no me gustó eso porque les dije que esto lo hacía de manera personal, no era nada político ni de una iglesia, que yo no daba comida por votos. Ellos se enojaron por eso, porque querían que dijera que las comidas no eran mías sino que eran del alcalde”.

Torres agrega que “ahí decidí trabajar solo, y siempre nos hostigaban de manera indirecta, corrían la voz para que la gente no cooperara con los comedores porque yo supuestamente recibía subvención de la Gobernación, cuando eso nunca ha sido verdad si lo mantengo con mis recursos, decían que yo recibía plata y me la gastaba, o que quería ser alcalde, una campaña con mucho hostigamiento”.

Como consecuencia de esta situación, el encargado de la Fundación Nueva Esperanza afirma que hoy están entregando comida en la calle ya que las presiones del municipio habrían obligado a la Junta de vecinos de la Villa El Origen a negarle el uso de esas dependencias: “hace dos fines de semana que estamos sirviendo la comida en la calle, afuera de la sede, y lo más triste es que es un basural, así que optamos por ponernos afuera de una panadería que es más higiénico. Nosotros no le estamos haciendo daño a nadie, esto no es político, es una beneficencia que armamos con mi señora y que queremos hacer; la comida la hacemos en la casa y a las 12 llevamos la comida a las personas, nosotros recibimos la ayuda de quien sea porque no tenemos color político nada”.

Finalmente Torres solicitó apoyo de voluntarios que quieran apoyar con un lugar techado donde estas personas necesitadas puedan recibir sus alimentos. “Se nos hace difícil buscar un lugar, porque si queremos ocupar una sede vecinal hay que pedirle permiso a la municipalidad y sabemos que en el municipio no nos van entregar, por eso preferimos repartir en la calle. Estábamos incluso pensando en arrendar un lugar, si bien tenemos las ganas de trabajar y de seguir ayudando pero la idea es tener un lugar donde el comedor se mantenga” asegura el vocero de la fundación.
Por su parte el municipio sanfernandino afirmó que están reuniendo los antecedentes sobre este caso.

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