Pesar por repentina muerte del médico urólogo Antonio Valenzuela Araya

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 El ex director de Fusat y del Hospital Clínico, fue pionero en la región al realizar los primeros trasplantes renales.

 

 

Gisella Abarca

 

Los funcionarios de Hospital Clínico Fusal están de duelo. Y es que en el Aula Magna de recinto de salud yacen los restos del destacado doctor Luis Antonio Valenzuela Araya, quien falleció la noche de este domingo 27 de marzo, mientras se encontraba en su casa ubicada en Nogales.
Querido por todos, con una inigualable calidad humana, respetado por muchos y reconocido por miles, ese era el urólogo Antonio Valenzuela Araya, quien tuvo una trayectoria profesional más que destacada. Con el mérito adicional que la desarrolló en regiones, contribuyendo a elevar el nivel de la medicina de la zona y desde la provincia salió al mundo, siendo exitoso en las tareas que emprendió.

 

 

PIONERO EN TRASPLANTES
En noviembre de 1987, el médico hizo noticia a nivel regional y nacional, pues efectuó con éxito el primer trasplante de riñón en la Región de O’Higgins, específicamente en el Hospital Clínico Fusat. Inició un programa de trasplante renal que posicionó al Hospital Clínico como el segundo en Chile en cantidad de trasplantes realizados, producto de lo cual fueron beneficiados 98 pacientes de distintas comunas que pudieron optar a esta operación, gran parte de ellos en forma gratuita. Anterior a eso trabajó en el Hospital de Sewell como médico urólogo.
En marzo de 2014 y tras 41 años de labor en la Fusat –donde llegó a ser director del Hospital Clínico (1992 -1993), director ejecutivo de la Fundación (1995-2002), así como Jefe de Servicio de Urología Fusat- decidió retirarse de esa entidad.
Creó y dirigió la revista médica “Vida & Salud” durante ocho años, explicando en ese entonces en la misma publicación “Decidí dar un paso hacia el lado y permitir que otras personas asuman la conducción de la revista con nuevas ideas y renovadas fuerzas”. Así, en el 2014 realizó un semi retiro, pues siguió atendiendo pacientes en la consulta privada y operando algunos días de la semana en los pabellones de Fusat.
Fue miembro del directorio de la Sociedad Chilena de Urología durante 16 años, y llegó a ser presidente en 2004 y 2005, por este motivo recibió el amplio reconocimiento de los urólogos a nivel nacional. Pertenecía a la Sociedad Chilena de Trasplante, además integró diversas entidades médicas y científicas; entre ellas, fue miembro titular del American Urological Association, miembro activo de la Sociedad Intgernacionale D`Ùrologic, socio titular de la Confederación Americana de Urología, miembro titular de la Confederación Argentina de Urología y de la Sociedad de Cirujanos de la VI Región, Profesor de urología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago y Director del Programa de formación de especialistas en Urología de la misma casa de estudios desde 1997 y contribuyó a la formación de diversos especialistas en la región.
Realizó capacitaciones en la Fundación Puigbert de Barcelona, Hospital Das Clinics de Sao Paulo, Pasantía Belwius en Hospital New York y en la Clínica Mayo.

 

 

DISTINCIONES
Entre las numerosas distinciones que recibió en vida, destacó un Diploma de Honor otorgado por la Municipalidad de Rancagua por sus aportes a la Medicina al realizar el Primer Trasplante Renal en la VI Región en 1987. En 1992 fue nombrado Hijo Ilustre de la Municipalidad de su querida Pichidegua.
Así, a punta de esfuerzo y estudio, el doctor Valenzuela ganó un justificado prestigio, que se tradujo en innumerables muestras de agradecimientos.
Nacido en Pichidegua hace 70 años, recibió de su pueblo el merecido reconocimiento, cuando en junio de 1992 el municipio lo declaró su Hijo Ilustre. Es que este médico tenía ahí sus raíces, sus recuerdos de infancia siguiendo unido hasta sus últimos días a su tierra natal, donde desarrolló su afición por los caballos de adiestramiento.
Su papá Antonio Valenzuela fue agricultor de esa zona; su madre Luisa Araya, fue una destacada profesora y también fue nombrada Hija Ilustre de esa comuna. Casado con Irma Román González, fueron padres de tres hijos: Luis Antonio, Paula Antonia y María Luisa con quienes día a día disfrutaba de la vida a concho.
Al facultativo, hace unos años le habían diagnosticado diabetes, por lo que debió dejar la buena mesa y empezar a cuidarse con dietas y ejercicios. No obstante, fue un accidente casero quien le arrebató la vida.
Sus funerales se realizarán hoy en la Catedral, a las 13:00 horas, posteriormente el cortejo fúnebre pasará por Fusat para hacer un recorrido por las calles interiores del hospital y poder despedirlo con todos los honores, para luego trasladar sus restos hasta el Parque Jardín Las Flores de Machalí.

 

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Director Médico Hospital Clínico FUSAT, Dr. Fernando Millard:

“Se ha ido nuestro querido Toño”

Luego del deceso del reconocido urólogo Antonio Valenzuela, el Director Médico Hospital Clínico FUSAT, Dr. Fernando Millard sostuvo “Son muchos los logros que tuvo a lo largo de su vida profesional, destacadísimo en la especialidad de urología, por más de 40 años demostró un compromiso férreo hacia nuestra Institución, desempeñando varios cargos directivos: Jefe de Urología, Director de Hospital, Director Ejecutivo e incluso integró el Consejo de Administración FUSAT”.
Agregó “Efectuó el primer trasplante renal en regiones, fue Presidente de la Sociedad de Urología y miembro del directorio por muchos años y recibió numerosas distinciones a lo largo de su carrera.
Un premio que le dio mucha satisfacción fue ser elegido como el médico mejor compañero en FUSAT, una clara muestra de sus virtudes personales: siempre generoso y dueño de un gran corazón. Entregaba su experiencia y conocimientos sin reservas, era un verdadero mentor y ayudó a formar a todos los médicos que fueron parte de su equipo”.
“Sin duda tenía la humildad que caracteriza a los hombres brillantes. Me atrevo a decir que ha sido el médico más querido de nuestro Hospital: cercano, ameno, buen conversador, dueño de un gran sentido del humor. Todos supimos de su amor por el campo, de su natal Pichidegua, y de la verdadera pasión que sentía por los caballos. Sabíamos que era un esposo dedicado, un padre cariñoso y un abuelo más que chocho, porque cada tanto nos divertía y deleitaba con sus innumerables anécdotas familiares”.
“Hoy lo vemos partir, tristes, acongojados pero agradecidos, agradecidos de haber sido testigos de su despliegue, como médico, como líder, como amigo; agradecidos por haber compartido con un hombre que poseía un carisma tremendo, un gozador de la vida que dejó un poco de sí en cada uno de nosotros.
A nombre de toda nuestra Institución queremos darle las gracias por su entrega, despedirlo con todos los honores que se merece y acompañar a su familia en este doloroso momento, con la esperanza de saber que el Dr. Antonio Valenzuela nos sigue acompañando, se queda para siempre en nuestros recuerdos y en nuestros corazones”.

 

 
Presidente del Colegio Médico Rancagua, Dr. Francisco Diaz:

“Era un excelente médico, muy carismático, muy querido”

Luego del fallecimiento del destacado espefcialista, doctor Valenzuela Araya, el Presidente del Colegio Médico Rancagua, Dr. Francisco Diaz, expuso “El doctor Valenzuela, fue un médico que estuvo más de 40 años en la Fundación de Salud de El Teniente, era un excelente médico, pero además era un médico muy carismático, muy querido. Tenía una red de amigos enorme, siempre mantuvo su carácter campechano, ya que era de Pichidegua”.
Agregó “Fue destacado en su qué hacer porque llegó a tener altos cargos, fue director médico y ejecutivo de la fundación. Pasó por por todos los cargos directivos a los que se podría llegar, es por eso que ayer (domingo) cuando se supo de su deceso, fueron más de 600 personas que llegaron al aula magna de la FUSAT, porque aparte de su especialidad, donde era muy bueno, era una persona muy querida, era muy acogedor. Es una perdida muy sentida su partida”

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