Rechazo al cambio de nombre del Instituto O´Higgins

Señor
Director Diario El Rancagüino
Presente.

 

 

Estimado señor, por intermedio de esta nota quisiera hacer llegar mi molestia pública por la decisión tomada por la Congregación de Hermanos Maristas quienes a través de una forma inconsulta han decidido cambiar el nombre de nuestro querido Instituto O’Higgins de Rancagua por el de Maristas Rancagua, medida solo informada al colegio de nuestra ciudad y comunicada hace unos pocos días a los apoderados y alumnos de este centenario centro educativo.
Esta medida sencillamente me parece descabellada, en primer lugar porque la decisión se toma fuera de nuestro país, segundo y lo más importante porque desconoce el significado del instituto O’Higgins a muchas generaciones de alumnos y alumnas que hemos pasado por sus aulas y finalmente desconocer que el nombre de la institución está directamente vinculada a la historia de nuestra ciudad.
El instituto en sus 100 años que acaba de cumplir ha sido parte de hitos que nos unen a todos los rancagüinos como lo fue ser parte de la fundación y fusión de los clubes que le darían vida al Club Deportivo O’Higgins entre muchos.
El significado de esta situación para muchos hombres y mujeres que hemos egresado desde el, significa borrar recuerdos, borrar la historia atada a esta marca que significa ser del Instituto O’Higgins de los Hermanos Maristas, esta decisión carece de toda legitimidad ya que las instituciones no son solo quienes por gracia o por capacidad las dirigen sino que son un todo, sobre todo cuando la formación que se nos entregó siempre fue fundada en “La familia Marista” y en las familias las cosas se hablan y no se imponen.
Estimados y queridos Hermanos, aún estamos a tiempo de no borrar la historia de nuestra querida institución, estamos a tiempo de no borrar el significado de nuestro nombre de la memoria colectiva de los Rancagüinos y Rancagüinas el significado profundo que significa esa marca de identidad puesta por ustedes a ya 90 generaciones de alumnos y ahora alumnas que pasamos por esas recordadas salas y nos sentimos orgullosos de ello.

 

 

Atentamente

 
Carlos Arellano Baeza
Ex Alcalde de Rancagua

Related posts

Top