Desde el 15 de junio: Humorista Rodrigo González dictará taller de stand up en Rancagua

La asistencia tiene un costo de $20 mil por sesión, con ocho clases fijadas. Quienes se inscriban, aprenderán a redactar guiones y actuar.

Marcela Catalán

“El humorista desconocido de Viña 2016”. Así anunciaban los medios de comunicación el paso de Rodrigo González por la Quinta Vergara, un titular que dejó atrás, luego de que su rutina marcara 37 puntos de rating, aparte de obtener gaviota de oro y plata. Tras dicha presentación, el comediante garantiza que su vida ha cambiado totalmente. Y es que además de elevar su nombre a los grandes del stand up en el país, también han llegado los flashes.

“El nivel de exposición es muy alto y, si te va bien, todavía más. Yo tuve la suerte, o tal vez mi forma de ser me ayudó, de que la gente se reflejara con lo que dije. Las personas me detienen en la calle, me saco muchas fotos, cobro más caro (por los espectáculos)… En el fondo, después de Viña, la curva exponencial fue muy potente”, revela el artista, que en Rancagua dictará un taller del género, con el que saca carcajadas.

Las clases de stand up se llevarán a cabo todos los miércoles, a partir del 15 de junio. Serán ocho sesiones, costando cada una $20 mil, desde las 19 hasta las 21 horas en el Teatro Bohem, ubicado en Alcázar N°83, en la capital regional. Hay 20 cupos disponibles.

¿Cuál es la diferencia entre dedicarse a este género y escribir una rutina como las de Bombo Fica? “Nosotros no contamos chistes”, aclara el humorista. “Al ser gringo, el stand up posee una estructura muy definida. Hay setup, que es la historia, y one line, que es el remate. Setup, remate. Regla de tres. Te doy un ejemplo de lo que hice en Viña: Yo soy Rodrigo González, ¿qué significa eso? González, hijo de Gonzalo, uno. Fernández, hijo de Fernando, dos. Jadue, hijo de puta, tres”. Dos historias coherentes y una tercera que rompe la lógica y provoca la risa”, comenta, medio irónico, medio en serio.

“Este taller está basado en el formato gringo, que es de escritura y después de actuación. Puedes ser autodidacta, pero estas clases te ayudan a ordenar lo que tienes en la cabeza. Es una buena alternativa para quienes son actores, para ganarse sus lucas”, sostiene.

González incursionó en el estilo, luego de escribir teleseries para el extinto programa Mekano. “Estaba haciendo la obra ‘La vida de Helge’ junto a Daniel Muñoz, un montaje alemán que no entendía nadie, ni yo. Estaba chato, aunque nos iba súper bien. Pero no quería hacer más teatro, sobre todo uno que nadie comprendía”, recuerda con ingenio. Así es como le confesó a León Murillo, también triunfador en la Quinta Vergara, que quería dejar las tablas. Teniendo en mente hacer un café concert, Jorge Alís escuchó lo que pensaban concretar. “Pero eso es stand up”, les respondió el trasandino. En dicha nación, el stand up comedy tenía historia para rato. De tal modo, conoció esta manera de hacer reír.

“Armamos un proyecto al que agregamos a Ariel Galindo, guionista de El Malo, y viajamos a Argentina a saber más acerca del tema. Regresamos a Santiago y decimos lo que queríamos hacer. En noviembre de 2005 estrenamos “Es lo que hay”, cuyas fotos fueron sacadas en La Moneda en pelota, apareciendo en los diarios. Nos embalamos, nos gustó, empezamos a presentarnos en bares y fue una muy buena experiencia”, asegura.

Y si bien destaca el éxito de figuras como Natalia Valdebenito, Edo Caroe, León Murillo y Jorge Alís, considera que, “a nivel de movimiento, todavía está en ciernes”, subraya. “El stand up explota masivamente recién este año. Por eso es que este taller viene a contribuir a esa corriente”.

Recuadro 1: Para inscribirse en el taller, llame al 72 2 757442 o al 951103693. También puede visitar

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