EDITORIAL: La necesidad de inaugurar la Subcomisaría Diego Portales

Con horror, rabia e incluso impotencia se difundió masivamente primero por redes sociales y luego por este medio, la brutal golpiza e intento de violación que sufrió una mujer en la población Algarrobo en Rancagua.

Lamentablemente tras este brutal hecho, quedó en evidencia una a veces oculta realidad, la de la violencia no solo contra las mujeres sino contra la comunidad manifestada en robos, asaltos y otros ilícitos que ocurren en el sector nororiente de Rancagua.
Estamos seguros que lo que dicen dirigentes vecinales es cierto, que en el sector viven muchas familias de esfuerzo, gente buena que con sacrificio busca lo mejor para ellos y los suyos; pero lamentablemente gente que viene en la gran mayoría de los casos de afuera complica la situación, por lo menos ahora el municipio se comprometió a cerrar, iluminar y disponer de cámaras de seguridad.
No es primera vez que escribimos sobre este tema, ya en múltiples ocasiones hemos denunciado en estas mismas páginas el problema del sector oriente de Rancagua, el padre Luis Escobar párroco del sector, en reiteradas ocasiones ha manifestado su preocupación.
Así en medio de las denuncias de vecinos y del sacerdote, gracias a un gran trabajo de los dirigentes vecinales y múltiples publicaciones en estas mismas páginas -cuando Rodrigo Hinzpeter era ministro del Interior- se compromete la construcción de la subcomisaría Diego Portales, lo que significaría un aumento de la dotación policial. Ayer y hoy solo dos cuadrantes (el 9 y el 10) con 4 y en el mejor de los casos con 6 policías patrullan por las calles de este complejo sector. Si bien sus compañeros del resto de la capital regional dan lo mejor de sí para prestarles apoyo no es suficiente.
Hoy el edificio de la subcomisaría está prácticamente listo, faltan detalles que la empresa constructora debe solucionar pero varias piezas dispuestas a recibir mayor contingente policial están vacías. Según confesó el propio general zona en estas mismas páginas solo falta la inauguración del edificio en una fecha a fijar para que lleguen nuevos refuerzos. Se espera que sea la propia presidenta quien inaugure las dependencias, pero más que cortes de cinta los vecinos piden hoy más de sus autoridades para que los carabineros puedan cumplir con su labor. Una tarea pendiente.

 

 

Luis Fernando González
Sub Director

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