Equipo de salud de SAPU Central atendió parto de joven de 19 años

  • Emoción causó en el personal ayudar a nacer a un hermoso varón que será bautizado como Edgard Alonso.
Flor Vásquez

 

Ver nacer una nueva vida es una experiencia hermosa y emocionante. Ayudar a nacer a un ser humano, pequeño e indefenso, lo es aún más. Esos sentimientos experimentaron la tarde del jueves último los integrantes del equipo del SAPU  Central de Rancagua (Servicio de Atención Primaria de Urgencia), quienes atendieron el parto de una joven de 19 años.

Romané Espinoza Naranjo había comenzado a sentir contracciones en la madrugada del jueves, pero como en el control prenatal le habían explicado que las “primerizas” demoran en el trabajo de parto, decidió esperar. Así lo hizo hasta que se le rompieron las membranas (bolsa que rodea al bebé), lo que sumado a las contracciones uterinas, le indicaron que su hijo estaba por nacer.  Llamó a la ambulancia, pero le dijeron que en ese momento no había ninguna disponible. Entonces, optó por acudir al SAPU cercano a su domicilio. Ahí comenzó a ser atendida mientras se esperaba la llegada de la ambulancia. El equipo de salud empezó a prepararse para atender el parto en la sala de reanimación, verificando que hubiese una temperatura adecuada y que se contase con el instrumental requerido. En eso estaban cuando llegó la ambulancia, pero como la joven estaba en pleno trabajo de parto el equipo decidió que el bebé naciera en el Sapu, ya que se corría el riesgo de que el nacimiento se produjera durante el traslado al hospital. Y así, ante un emocionado grupo, nació Edgard Alonso, anunciando con un vigoroso llanto su llegada al mundo.

Raúl Tapia, enfermero supervisor del Sapu Central, y el médico Esteban Acuña atendieron el parto, apoyados por el equipo de enfermería, que también se preocupó de las primeras atenciones al bebé recién nacido. “Tengo más 20 años de experiencia, he atendido varios partos -señaló Tapia-. Fue una experiencia muy bonita para todo el equipo, fue un momento súper emotivo, se atendió en excelentes condiciones a la madre y al bebé. Este sería el segundo parto que se ha atendido en el Sapu”.

Romané estaba ayer internada en la Maternidad del Hospital Regional, en buenas condiciones de salud, junto a su hijo que pesó 3 kilos 300 gramos y midió 51 centímetros. Destacó la buena atención que recibió en el Sapu; agregando que espera el alta para retornar a su casa  con el pequeño Edgar.

 

Related posts

Top