OPINION: La instalación de una Universidad compleja en la Región de O’Higgins

Javier Pino, Vicerrector de Gestión Institucional

Universidad de O’Higgins

 

 

Más allá de los legítimos anhelos locales sobre la Universidad, la instalación de una Universidad estatal compleja es una gran oportunidad para los talentos regionales y tremendamente pertinente para el desarrollo íntegro del territorio.

La región es la segunda a nivel nacional en promedio PSU 2016 y posee una matrícula escolar municipal del 51%, superando significativamente el 38% del promedio nacional. Pese a ello, las Instituciones de Educación Superior instaladas en la región no son capaces de encantar a los talentos regionales. De hecho, un 97% de los egresados de cuarto medio, equivalente a 9.426 estudiantes con puntaje superior a 600 puntos PSU, migra de la Región en búsqueda de una mejor oferta académica en las regiones aledañas.

Detengámonos un momento en esta última afirmación. Si profundizamos en la oferta académica de la región, según datos del Servicio de Información de Educación Superior (SIES) 2015, la matrícula total de Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y Universidades fue de 28.893 estudiantes. Las Universidades solo matricularon a un 14% del total regional, es decir, 4.043 estudiantes. De éstos, 2.081 estudia una carrera profesional con licenciatura previa, o sea, un 7,2% del total matriculado. La oferta universitaria en la región está caracterizada por una baja acreditación, sólo oferta de pregrado con un fuerte efecto sede ( es decir, con casa central fuera de la región) y escaso personal académico de jornada completa. De hecho, en 2014 se declararon sólo 4 jornadas completas equivalentes… ¡como total regional! Esta situación ha conducido a que la región sea la más baja en productividad académica del país (en términos de número de publicaciones internacionales) y con el nivel nacional más bajo del gasto en Investigación y Desarrollo como porcentaje del PIB regional.

Entonces, ¿qué falta en la región para encantar a sus estudiantes? ¿por qué los talentos no se matriculan en su territorio? La evidencia es clara. Los estudiantes necesitan una Universidad compleja, que expanda sus posibilidades de desarrollo personal y académico. Requieren de una Institución que se caracterice por tener carreras de pregrado con académicos que se queden en su región, que hagan investigación y desarrollo, innovación, transferencia tecnológica y vinculación con el medio. El escenario actual permanecerá constante si es que no se logra instalar en la región una UNIVERSIDAD…¡sí, con mayúscula!).

La instalación de una Universidad estatal compleja va más allá del efecto sede reinante en nuestra región, que solo ofrece al estudiante carreras de pregrado. Lo complejo implica observar y analizar los problemas regionales con responsabilidad pública, mirando la experiencia nacional e internacional para llegar a la mejor respuesta, con investigación y desarrollo de punta, vinculándose ampliamente con las escuelas, con el sector productivo y ampliando las posibilidades de desarrollo de la población.

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