EDITORIAL: Una nueva jornada de Alerta

Lamentablemente llevamos casi una semana en Alerta Ambiental y parece que tendremos que acostumbrarnos a vivir en emergencia, pero también es cierto que la declaratoria de Alerta Ambiental pocas consecuencias prácticas trae para las personas, salvo la restricción del uso de la leña para las estufas no certificadas, normativa que no es especialmente respetada en amplios sectores populares por ser muchas veces la madera la única y la más barata forma de calefacción, lo anterior sin contar con la suspensión de las clases de Educación Física.

Y es que al parecer el actual plan de descontaminación, o al menos las medidas del mismo que se han adoptado, son reactivas ante una mala ventilación y no van destinadas a impedir que las malas condiciones del aire existan. Por ejemplo pese a que el PDA lo establece no se ha establecido ningún tipo de restricción en el damero central de Rancagua.
Pero más grave que todo lo anterior es la falta de un Plan de Descontaminación (PDA) para PM 2,5, la partícula más fina y dañina para la salud. Esperamos que lo más pronto posible se decrete la zona saturada para PM 2,5 y así poder iniciar el camino hacia un PDA, la declaratoria de la Alerta Sanitaria es solo una medida de urgencia, que no ataca el fondo del problema cuyo diagnostico tampoco es claro, solo las estaciones de Rancagua y desde este año la de San Fernando miden esta fina particula por lo que no sabemos que pasa en el resto de la región de la misma ni menos se sabe exactamente cuales son las reales fuentes de contaminación. Urgen estudios de especificidad.
Sabemos que el actual Plan de Descontaminación con todas las complejidades presentadas, fue elaborado en la administración anterior. Pero no hemos observado de parte de las actuales autoridades alguna voluntad de mejorarlo o de al menos denunciar sus debilidades. Es más, incluso han llegado a defender a ultranza el plan.

 

 

Luis Fernando González
Sub Director

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