Ernesto Ottone sobre proyecto del Ministerio de Cultura: “Busca dar las capacidades de gestión y que las instituciones se desarrollen con autonomía”

 

En palabras de la autoridad, la iniciativa plantea “progresivamente el paso de instituciones, que son clientes o consumidores, a ser colaboradores del Estado”. El titular del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes estuvo el viernes en la región, oportunidad en la que conversó con El Rancagüino.

 

 

Marcela Catalán

 

Este viernes, el ministro de Cultura Ernesto Ottone llegó a la región para asistir a la inauguración del Centro Cultural de Lolol, visitar la Hacienda de El Huique y el Museo de Colchagua. El periplo también fue aprovechado para sostener una reunión con el intendente Pablo Silva y con la nueva directora del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Cnca) en O’Higgins, Ximena Nogueira. Ésta última viene a reemplazar a María Verónica Atton, quien se mantuvo en el cargo hasta el 4 de mayo, cuando le solicitó la renuncia.
“Todas las decisiones respecto a cambios en regiones, han sido tras evaluar la gestión”, declara el secretario de Estado, para agregar que si bien públicamente agradeció el trabajo de la saliente autoridad, en la resolución pesó la necesidad de contar con “alguien que tuviera mayores redes y vínculos”, aparte de “experiencia en la administración pública y conocimiento de los medios locales”.
Según comenta Ottone, “venía a la región y no tenía acompañamiento de la dirección regional. Fue la única región donde me pasó eso y es algo que no gusta una segunda vez, porque desde Santiago no se puede realizar una radiografía de lo que está pasando acá. Ésa es una labor que se hace de manera territorial en las direcciones. Además, debe existir un orden administrativo lo más pulcro. Teníamos ciertos reparos sobre cómo se estaban llevando a cabo los procesos administrativos y se decidió pedirle la renuncia”, manifiesta, en entrevista con El Rancagüino.
Respecto al proyecto que crea el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el secretario de Estado detalla que hace dos semanas pasó a la comisión del ramo de la Cámara de Diputados, donde a fines de junio entraría a la de Hacienda. “No se pudo ver por el salario mínimo, ésta semana es distrital, pero el próximo martes voy junto a la Dirección de Presupuestos para abordar los temas financieros de la iniciativa y que pase a sala”. En su opinión, la propuesta ha sido trabajada “en tiempo record” en el Congreso.
“Hemos logrado un apoyo transversal, desde las bancadas de la UDI hasta las de la Nueva Mayoría, estando todos de acuerdo en que es necesario generar una nueva institucionalidad, integradora del patrimonio, fomento y economías creativas”, asegura.
En cuanto a la estructura del ministerio, Ottone explica que éste poseerá dos subsecretarías: de las Artes y de Economía Creativa, y del Patrimonio Cultural. Ésta última “será la continuadora de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), a través del Servicio Nacional de Patrimonio, que a su vez tendrá los sistemas nacionales de Bibliotecas, Museos y de Archivos”. Dentro de éste, promete el levantamiento de “los Archivos Regionales en un plazo de ocho años. También formarán parte la Biblioteca y Archivo Nacional, y los museos Histórico, de Historia Nacional y de Bellas Artes, incorporándose al grupo la Cineteca Nacional. “Se mantiene el Consejo de Monumentos”, dice, pero su secretaría se integrará a este servicio. “No como ahora, que legalmente no existe, teniendo principalmente funcionarios a honorario. No existen en la estructura del Estado”, observa. Asimismo se creará el Consejo Asesor de Pueblos Originarios, que permanecerá hasta que surja “el Consejo Nacional o Ministerio de Pueblos Originarios”, destaca.
“Lo que ha habido, en una crítica que yo hacía antes de ser ministro, es una laguna muy grande de infraestructura cultural para el fomento, quizá no así para el patrimonio. Pero no estamos hablando de las condiciones actuales, (porque) desde el Presidente Lagos se ha hecho un esfuerzo muy grande en la construcción de infraestructura, que se frenó de modo fuerte durante el Gobierno del Presidente Piñera, entre otras cosas, por el terremoto”, indica.
Para Ottone, los contenidos configuran el desafío a poner atención en la materia. “¿Qué hacemos cuando ya tenemos la infraestructura, pero no las capacidades de gestión ni de financiamiento para mantener los espacios? Esos modelos se basaban en el traspaso a corporaciones municipales y esto depende de los recursos de los municipios, de su capacidad de poner énfasis en el desarrollo cultural local. Se debe entender que todas esas fundaciones y corporaciones, tanto locales como regionales y provinciales de hoy, no sólo efectúan acciones. Éstas deben disponer de los medios para realizarlas”.
En sus palabras, “lo que estamos haciendo es no sólo transferir esa responsabilidad a los creadores, para que propongan proyectos para llenar de contenido, sino que también entregarles herramientas para que sean sostenibles. De lo contrario, toda la institucionalidad cultural debería ser pública. Pero con los dineros que en la actualidad se destinan al tema, nos demoraremos cien años en que el Estado asuma todos esos espacios. Por eso hemos visto el modelo de otro modo, planteando progresivamente el paso de instituciones, que son clientes o consumidores, a ser colaboradores del Estado”.
A juicio de Ottone, esta visión implica el impulso “de una relación colaborativa, de no dependencia sumisión, dirigismo o ausencia total de Estado, que son los miedos que siempre hay. Lo que se busca es dar las capacidades de gestión y que las instituciones se desarrollen con autonomía. Eso es muy importante”, finaliza.

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