Quioscos saludables: la nueva normativa que revoluciona la venta de alimentos en las escuelas

Si bien la mayoría de los colegios de la Región de O’Higgins han acogido positivamente el nuevo marco legal que impide la venta de cualquier alimento etiquetado con sello “Alto en…” dentro de los edificios, fuera de los establecimientos educacionales el problema continúa.

 

 

IRENE PADILLA
FOTO: MARCO LARA

 

 

Según el Ministerio de Salud en primero básico el 25,3 por ciento de los escolares presenta obesidad y un 26,5 por ciento sobrepeso, es decir, más de la mitad de los niños ya tiene exceso de peso alrededor de los seis años de edad. Esta fue una de las razones por las cuales, a partir de este año, se dió inicio a una nueva normativa, que impide la venta de alimentos etiquetados como altos en azúcares, grasas, sodio y grasas saturadas, en los colegios, en pos de propender a la alimentación saludable de los menores dentro de los establecimientos educacionales.
Hace ya algunas semanas que la norma entró en rigor a lo largo de todo el país, y ha sido la seremia de Salud la encargada de fiscalizar que esta se cumpla. Según datos de este organismo se han visitado 21 establecimientos, con un total de dos actas levantadas, una en San Fernando y otra en Santa Cruz, por vender productos que tiene rótulos de advertencia.
El seremi de Salud, Eduardo Peñaloza, explica la labor de la seremia en este sentido: “ En la Sexta Región hemos levantado actas solo en dos establecimientos porque no había conocimiento de que algunos productos que tenían etiquetado los estaban comercializando en el interior de los colegios, por ejemplo, es el caso de las galletas de soda, que tienen solo un logo pero igual las estaban vendiendo cuando hoy la ley prohíbe que productos con logo sean comercializados en un establecimiento educacional”.
Peñaloza indica que las cifras dan claridad respecto a la voluntad de los colegios de la región por adoptar las nuevas reglas alimenticias en los quioscos al interior de los establecimientos: “ Han sido pocas las infracciones que hemos visualizado en terreno, los colegios han acogido la norma para mejorar la alimentación de sus estudiantes; se está vendiendo más fruta , ya no se están vendiendo dentro sopaipillas o completos, productos como esos de frentón fueron erradicados al interior de los colegios”.
Aun así, el seremi indica que es necesario que los municipios den lugar a las ordenanzas municipales que impiden la venta de alimentos no saludables a menos de 100 metros de los colegios, una segunda parte de la nueva legislación que está en manos de los alcaldes. “Nosotros hemos tenido reuniones tanto con alcaldes como con concejales de las respectivas comunas donde estamos pidiendo la colaboración en esto, porque hoy la ley apunta directamente al interior de los colegios pero son los municipios los que tienen que emanar sus propias ordenanzas municipales para resguardar que no se vendan estos productos fuera de los colegios. En la Región Metropolitana y en la Octava, hay municipios que han tomado esta medida y hoy estamos concientizando a los municipios de O’Higgins para que nos ayuden con esta demanda porque los carritos y los almacenes cerca de los colegios no es responsabilidad del Minsal sino de las municipalidades que les entregan las patentes (para su funcionamiento)”, concluyó la autoridad sanitaria.

 

 

VENTAS A LA BAJA
Katherinne Simpson es parte del voluntariado Damas Maristas del Instituto O’Higgins de Rancagua y la encargada del quiosco saludable de ese establecimiento. Simpson explica que si bien la norma tuvo una buena acogida por parte del colegio eso no ha significado un éxito en cuanto a las ventas “empezamos un poquito antes que rigiera la ley y somos un voluntariado de mamás, por lo tanto, no tenemos pago de sueldo, ni de arriendo pero nos han bajado inmensamente las ventas, del año pasado a este año en más de un 50%. Es tan restrictiva la ley que los productos no pueden tener sello y en el mercado no hay muchos productos sin ningún sello, entonces, es muy escaso lo que se puede vender. Nosotras hacemos pan con huevo, huevo duro, frutos secos, barritas de cereal, pero la ley es demasiado restrictiva”
Simpson agrega que “si antes vendíamos 70 productos ahora vendemos 10, sin considerar bebidas que es todo light. La ley para manufacturar te exige una resolución sanitaria para hacer sándwich, y por eso muchos quioscos de otros colegios han cerrado, porque no hay ventas para subsistir por el arriendo que cobran los colegios, la ventaja es que aquí no hemos tenido esos costos asociados”.
La encargada del quiosco saludable del Instituto O’Higgins afirma eso si que es urgente que la municipalidad dé vida a la ordenanza que impida la venta de alimentos fuera de los colegios ya que no hay forma de enfrentar la compra de galletas, dulces, chocolates y sopaipillas en los alrededores del colegio: “Como en Rancagua no rige la ordenanza municipal de que no pueden haber negocios a menos de 100 metros , resulta que en la esquina tenemos negocios y en la tarde los niños compran todo afuera, si quieren un chocolate van a la esquina, y en el colegio alegan un montón porque quieren dulces, por eso ha sido un tremendo desgaste para nosotras. Los niños compran cachureos antes del colegio y en la tarde porque en ese horario tienen acceso libre y pueden salir y en la misma plaza venden sopaipillas y empanadas, en el fondo, sentimos que estamos nadando contra la corriente”.
La apoderada subraya que “mientras no exista la ordenanza municipal, la verdad es que no habrá mucho cambio, porque no se ha visto que los niños no coman más comida chatarra ni veo esa posibilidad, mientras no exista esa ordenanza municipal”.

 

 

Rancagua
12 quioscos de establecimientos municipales podrían cerrar

Según Constanza Astorga, nutricionista de la Cormun de Rancagua y encargada del área en ese organismo, explica que la corporación ha hecho un análisis del escenario en que se encuentran los quioscos presentes en los establecimientos municipales de la capital regional. En ese sentido informó que “se han evaluado todos los quioscos de los establecimientos de la Cormun con la entrada en vigencia de la nueva ley de etiquetado. Dentro de los 36 colegios de la Cormun, hay 6 establecimientos que no poseen quioscos desde antes de la nueva ley y del resto, ya han renunciado 8 concesionarios de kioscos; han cerrado definitivamente 6; y hay 3 ó 4 más que están pensando en renunciar, y que van a tener este mes de prueba para ver si se van o se quedan, pero de todas maneras no están contentos, ya que las ventas han bajado en promedio un 50% desde el 27 de junio cuando se inició la ley 20.606”.
Astorga agrega que “como nutricionista los he apoyado con material educativo e informativo para que puedan tener productos atractivos y que cumplan con la nueva normativa, pero de todas maneras no son tantos productos y son de un mayor precio que la comida chatarra que se vendía antes”.
En cuanto a la necesidad de una ordenanza municipal que regule la venta de productos en los alrededores de los colegios, la nutricionista de la Cormun aseguró que “lo de la ordenanza municipal ya se envió a la municipalidad y está en manos del administrador municipal. El tiempo que demore y que se haga efectiva, para ayudar a los quioscos de los establecimientos, ya que los alumnos generalmente compran afuera del establecimientos y lo guardan para comerlo durante el dia”, concluyó.

 
UNA NORMA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE
Todos los espacios en que se vendan alimentos en los colegios de Chile deberán dejar de ofrecer “comida chatarra”, para convertirse en quioscos saludables a partir del 27 de junio. Así lo establece una de las principales disposiciones de la Ley 20.606 sobre Composición Nutricional y su Publicidad, medida que junto al nuevo etiquetado de alimentos y la restricción de la publicidad dirigida a menores de 14 años de productos que no son saludables, buscan reducir la obesidad infantil.
La Ministra de Salud, Carmen Castillo, destacó los esfuerzos que se realizan para implementar las nuevas políticas y recordó que “las estadísticas nos están señalando que la obesidad crece cada día entre nuestros niños y niñas. De hecho, uno de cada cuatro estudiantes de primero básico ya es obeso. Por eso es importante reforzar todas las estrategias y los kioskos saludables son una de ellas”.
La nueva reglamentación establece la prohibición de vender alimentos que contengan algunas de la etiquetas “ALTO EN” en sus envases, los cuales exceden la normativa en cuanto a calorías, grasas saturadas, azúcar y sodio.

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