Rancagua: Todavía hay tiempo para ver la primera muestra de arte urbano en la Casa de la Cultura

2-

Matices” es el nombre de la exhibición, donde participan once artistas de la ciudad. La colección estará abierta al público hasta el 6 de septiembre.

Marcela Catalán

Once artistas de la capital regional protagonizan la última exhibición pictórica de la Casa de la Cultura de Rancagua, abierta hasta el 6 de septiembre en dicho lugar. Se trata de su primera muestra de arte urbano, donde presentan sus trabajos creadores como Diego Roa, Bárbara Prudant, Phillip Carrera, Raúl Cancino, Carlos y Álvaro Maturana, Adolfo Pérez, Jorge Gutiérrez, entre otros, además del curador Miguel Chacoff.

De acuerdo con este último, la idea surgió luego de que Gonzalo Montecinos, funcionario del recinto, le propusiera facilitar las dependencias para exponer. “Debíamos ocupar las tres salas, entonces quise invitar a los chicos con quienes empecé haciendo grafitis cuando todos éramos más jóvenes. Hablo del año 1995 ó 1996. Al reunirme con ellos, les conté que existía la posibilidad de realizar una exhibición sobre grafitis o street art. Todos estaban muy felices”, comenta Chacoff.

En línea con el curador, lo más difícil fue tener que adaptarse a trabajar a una escala menor. “El objetivo era plasmar este arte, que todos hacemos hace mucho tiempo en las calles, a los cuadros. Es desafiante, porque cuando te desenvuelves en éstas, pintas en muros grandes. En cambio, cuando lo haces en una galería, debes volcar todo esto en una tela. Yo he hecho más muestras, pero los chicos no estaban tan acostumbrados. Por eso debieron indagar un poco más en sus estilos”, explica.

En ese sentido, afirma que todos descubrieron un poco más de sí mismos. “Hay cierta evolución como artistas”, agrega.

Respecto a la temática, Chacoff detalla que Diego Roa vincula el grafiti con el realismo y la ciudad, mientras que Cancino hace una crítica social al capitalismo. “Carrera tiene muy buena técnica y sus cuadros reflejan su dominio del color. Bárbara Prudant retrata a distintas personas y yo hago trazos de luz. Armo un fondo de muchos colores, donde estos se relacionan unos con otros a través de las degradaciones con el spray. Luego tiro trazos con luz y hago animales o árboles con luz”, asevera.

A través de su nombre “Matices”, la exposición homenajea a uno de los grupos que abrió las puertas del grafiti en Rancagua al investigar sobre tendencias aparentemente disímiles. Se trata de Damatiz. “Hicieron los primeros murales grandes y mezclaron las técnicas del muralismo con el grafiti. Porque antes, esto último era sólo salir a rayar”, remata Chacoff.

Related posts

Top