Ambos seguían trabajando con jóvenes: Las acusaciones de “Los Hijos” del grupo pastoral de la  parroquia San José Obrero

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  • Ayer se formalizó a dos individuos por abuso sexual a menores de edad y otros cargos similares, gracias a una investigación de la fiscalía y la PDI de Rancagua. Los hechos se habrían registrado en los desde la creación del grupo católico Revive en el año 2002.
Alejandra Sepúlveda
Fotos: Marcos Lara – Héctor Vargas.

 

Ayer fue una mañana movida para  en el juzgado de  Garantía de Rancagua, como hace mucho tiempo no se veían tantos casos mediáticos en una jornada, entre ellos la formalización del menor que habría apuñalado a un joven en Cachapoal y la causa sobre la entrega ilegal de la nacionalidad chilena a extranjeros. ( ver paginas 19).

Pero un caso en especial, que hace varios meses era un rumor esparcido por las comunidades católicas de Rancagua, se destacó: la formalización de dos sicólogos por abuso sexual a menores en el marco de un grupo pastoral de una iglesia de Rancagua.

En la audiencia se encontraba varias de las  victimas querellantes, para ellas escuchar los cargos y los relatos de los abogados sobre los abusos sufridos durante casi una década, era un nuevo momento de conflicto y sufrimiento. Por un lado ya la investigación está tomando el cause esperado, pero por otra parte revivir los delitos sufridos les provocaba un fuerte dolor que era apreciable en la tensión física que mantenían.

Fernando Brierney es uno de los querellantes y víctima de los acusados que estuvo presente, el joven al salir de la audiencia señaló a los medios de comunicación que “en estos momentos estamos super satisfechos con  los resultados de la audiencia que fue larga y dolorosa… respetamos la presunción de inocencia de ambos imputados,  nosotros estamos acá , contamos lo que nos pasó, ha sido un proceso de harta investigación y esperamos que las cosas avancen”.

Lograr encontrar y recopilar las pruebas de los hechos imputados no fue fácil, según el  abogado denunciante, Alberto Belozo, para poder recopilar los antecedentes de forma contundente y masiva, una vez iniciada la denuncia de las víctimas se les pidió realizar una serie de declaraciones escritas ante notario público, “lo que no implicaba que los testigos y abusados fueran llamados posteriormente a declarar en la Policía de Investigaciones, pero si teníamos una base contundente con mucha  credibilidad y que le da potencia a la denuncia, de eso se dio cuenta en la audiencia”, explicó agregando que se encuentra optimista en el futura del proceso.

Gabriela Carvajal, la fiscal a cargo de la investigación, salió tranquila de la formalización donde se decretó la prisión preventiva de los dos imputados –ambos sicologos,  un diácono permanente de la parroquia San José Obrero  y un oblato diocesano – “se informaron los cargos por los que se están formalizando los dos imputados, quienes eran líderes de un grupo pastoral de Rancagua denominado Revive a cada uno se les imputaron los cargos para los delitos que cometieron: Para uno el de abusos sexuales, almacenamiento de material pornográfico infantil, sodomía y varios otros delitos que dice relación cometidos a varones; Mientras que para el otro se le imputó el cargo de abusos sexuales y estupro. Todos estos en ambos casos los delitos consumados, reiterados desde, por lo menos el  año 2005 en adelante”.

En la audiencia también se decretaron 90 días de investigación.

La víctima y su visión de la iglesia

Para Fernando mostrarse públicamente es difícil pero espera que con esta denuncia se tome conciencia de este tipo de hechos y se detengan a tiempo. Consultado sobre su opinión y responsabilidad de la Iglesia Católica en los acontecimientos el hombre destacó que “la iglesia tiene mucho que aprender. Creo que no ha aprendido lo suficiente con todos estos casos de abusos que se han sucedido a lo largo de los años. Me parece sorprendente que recién hoy (ayer)  lancen un comunicado (ver recuadrito) que dice que dan inicio a una investigación eclesial, cuando nosotros hicimos la denuncia en junio al párroco donde  acontecieron los hechos. Ellos declararon que ninguna de las victimas había tomado contacto con ellos, lo que es falso, y la verdad, me molesta que hasta el día de hoy ellos no han sido capaces  de llamarnos y preguntarnos cómo estamos, ya que mediáticamente publican toda la solidaridad a las víctimas”.

El acusante agregó que “La iglesia se debería hacerse responsable del contexto donde esto surgió, donde inclusive el párroco declara haber intuido este tipo de situaciones, y que por eso, se mantuvo lejos del grupo pastora. En mi mirada creemos que ellos tienen una alta responsabilidad y deberían haber frenado esto y evitado que más de 30 personas viviéramos los abuso que vivimos”.

Según el testimonio del afectado los hechos acontecieron en el contexto de la parroquia San José Obrero,  el grupo pastoral que era dirigido por los imputados. Quienes habrían cometidos los abusos en sus domicilios y algunos colegios de Rancagua y uno de Coya.

Sobre algunas de las aristas de la investigación, también se habla de un posible intento de suicidio por parte de uno de los imputados cuando se comenzó a denunciar los delitos. Mientras que el segundo habría estado oculto para no ser detenido.

El reclutamiento y modus operandi

Según la fiscal Carvajal los abusos fueron realizados transversalmente desde el año 2002 cuando los imputados crearon la agrupación pastoral. “Antiguamente ellos formaban parte de una agrupación que se llama Egis en Rancagua, salen de ese grupo y ellos forman este grupo pastoral Revive que funcionaba físicamente en una capilla de Rancagua. Reclutaban jóvenes para formar parte de la pastoral, luego ellos seleccionaban a un grupo más pequeño que calificaban  con ciertas características especiales, como se indicó en la audiencia. Menores con ciertos grados de vulnerabilidad y ellos pasaban a formar un grupo más selectos al cual denominaban Hijos. Y esas personas fueron las que pasaron a ser víctima de los delitos”.

 Son sicólogos, uno profesor de religión y el otro forma parte permanente como Diacono de la iglesia, habrían utilizado medicamentos para adormecer a sus víctimas cuando estas los  visitaban en sus domicilios.

Declaración pública del Obispado de Rancagua

El Obispado de Rancagua a través de un comunicado público enviado por su departamento de comunicaciones señaló que “ha tomado conocimiento de la detención por parte de la Policía de Investigaciones de dos personas consagradas (un diácono permanente y un oblato diocesano), por una acusación por abuso sexual  interpuesta en su contra. Ante esta situación, el Obispado de Rancagua y el Instituto de Oblatos Diocesanos (al cual perteneces uno de los imputados), aún sin recibir ninguna denuncia formal han iniciado una investigación previa, de acuerdo a los protocoles existentes en la Diócesis”.

Agregando en su documento que “Además, el Obispado de Rancagua quiere reiterar, tal como lo hizo en una declaración del 24 junio de este año, lo siguiente:

  1. La disposición clara y transparente de la Iglesia Diocesana en colaborar para el esclarecimiento de los hechos.   Como dice el Señor Jesús “la verdad nos hace libres”.
  2. La solidaridad total con las posibles víctimas, confiando en que la verdad se manifieste para bien de todos; y nuestra disposición a acogerlas y escucharlas.
  1. La Iglesia de Rancagua reafirma su compromiso con la prevención y su trabajo constante por erradicar todo tipo de abusos, y, aunque estos hechos provocan dolor, no lograrán aminorar su empeño por lograr esta meta.
  2. Pide a la comunidad diocesana su oración ferviente para que Dios nos ilumine a todos y nos fortalezca en la búsqueda de la verdad y la justicia”

 

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