Erradican campamento en Mostazal

  • 28 familias vivían a un costado de la línea férrea, en terrenos de EFE. No contaban con agua potable ni alcantarillado, estando rodeados por basura y escombros.

Marcela Catalán

 

Casi 38 años vivió Marta Aránguiz a un costado de la línea férrea de Mostazal, junto a sus 4 hijos y su esposo. Ellos son unos de los fundadores del Campamento Nuevas Las Torres, cuya data oficial, de acuerdo con el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), se remonta a 1986. Durante todo ese tiempo residieron allí sin suministros básicos como agua potable y alcantarillado, realidad que compartieron con otras 27 familias en el sector. Este viernes recibieron sus nuevos hogares, adquiridos con el subsidio DS49.

“Era todo complicado, porque en ese tiempo éramos bien pobres. Teníamos sólo dos piezas”, dice ella. La pareja pernoctaba en una de éstas y sus hijos en la otra. “Nos venimos con dos de ellos, que son solteros. Los otros dos, también tocaron departamentos”.

Sin disponer de alternativas donde establecerse con su familia, Ramón Monardes permaneció 22 años en ese campamento. “Se originó por necesidad, por la falta de oportunidades. Muchos vecinos decidieron tomarse ese terreno ferroviario. Desde ahí se empezó a buscar una solución para conseguir algo digno. A partir del momento en que asumí la presidencia del comité, trabajé arduamente. Tuve dos demandas de ferrocarriles, por ocupar ese sector. Pensaban que era el único allí, incluso me llevaron al Juzgado de Rancagua y al de Graneros”, recuerda el dirigente, en relación a las vicisitudes que debió enfrentar.

Hace años que abrieron la libreta correspondiente para poder postular a un subsidio. Esto, aun cuando debió transcurrir bastante tiempo para que la vivienda propia se hiciera realidad. Él y su esposa tienen 4 hijos, la menor de las cuales celebrará su tercer cumpleaños en su nueva casa. “Nos faltaba la chispa que Dios me dio para lograr salir adelante, además de las buenas voluntades de los gobiernos”, agrega.

“Queremos tener una bonita área verde común, con juegos donde mantener ocupados a nuestros niños. Hay muchos estudiando y a ellos les gusta el fútbol.  Soy un agradecido, porque ni siquiera la droga entró al campamento. Eso es histórico a nivel país”, argumenta Monardes.

En cuanto a las características del conjunto al cual se trasladan, el proyecto se encuentra compuesto por 28 departamentos. Estos fueron distribuidos en 4 blocks, de 3 pisos cada uno. En el primer nivel hay 3 departamentos y en el segundo otros 4, siendo  duplex estos últimos (con un segundo piso, al cual se accede desde el interior). La construcción es de albañilería armada en todo su perímetro. También posee tabiquería de madera, forrada con planchas de yeso-cartón en sus dos caras para los recintos interiores. Aparte, posee piso flotante en los dormitorios y cerámica en el resto del inmueble.

“Desde el catastro a las familias pertenecientes al comité, se buscó con ellos una solución habitacional definitiva. Hoy estamos muy contentos de poder entregarles este proyecto, el cual se suma a los otros 21 campamentos que se han cerrado en la región. Esperamos seguir trabajando para que, al término de este Gobierno, no queden en ninguna comuna. En Mostazal ejecutamos el Conjunto Habitacional José Miguel Carrera, que si bien alberga 150 viviendas, alrededor del 60 por ciento son familias de los últimos campamentos que quedan en la comuna”, remata el director regional del Serviu, Víctor Cárdenas.

 

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