Periodista deportivo Luis Oñate falleció a los 96 años

  • Se desempeñó como reportero, además de ser director y productor de programas, siempre en la radio. Su defunción ocurrió el sábado en Los Andes, realizándose hoy su misa fúnebre en la Catedral de Rancagua.

 Marcela Catalán

 

Producto de una falla multisistémica ocasionada por sus 96 años de edad, este sábado falleció el periodista rancagüino Luis Oñate. Su defunción ocurrió a las 17:30 horas de antes de ayer en la ciudad de Los Andes, Región de Valparaíso, en el hogar de una de sus 4 hijas. Junto a ellas, dejó 7 nietos y 6 bisnietos. Su sepelio se realizará este lunes a las 16:00 horas en la Catedral de Rancagua, efectuándose a continuación su funeral en el Cementerio N°1 de la comuna.

Dedicado al ámbito deportivo, Oñate se desempeñó como reportero para las radios Minerva, Nacional, El Cobre y Horocoipo, entre otras, siendo éste su último lugar de trabajo. Así lo explicó su colega Rodolfo Muñoz, quien añadió que igualmente escribió para el extinto Diario La Crítica, donde fue columnista de prensa. “También transmitió el Mundial del 62. Siempre luchó para que reconocieran nuestra labor dentro de los recintos”. Además, fue director de radio y productor de programas sobre la actividad física y de prensa, en emisoras de la capital regional.

En razón de su abnegado quehacer, en 1999 fue distinguido por el Círculo de Periodistas de Chile como el mejor de la zona central.

“Era un hombre muy serio. Siempre fue muy afable y preocupado de que se reconociera el trabajo de quienes cubrían el deporte. Al margen de su vida como reportero, tuvo un café en el pasaje Cillero. En ese sentido, también fue empresario”, añadió Muñoz.

Uno de 7 nietos, el único hombre, dio cuenta  del profesionalismo de Oñate. “Lo recuerdo con sus programas de radio, sus taxis y viajes al extranjero, acompañando a O’Higgins y yendo a los mundiales de fútbol de México, España y Argentina en la década del ’70.

Era una persona que inspiraba respeto y autoridad, muy trabajador”, expresó Fernando Bolívar, agregando que fue simpatizante del Capo de Provincia y socio de Colo Colo.

“Lo conocíamos con su apodo de Tatuca, ya que nunca le dijimos abuelo. Era un fanático de la lectura, la fotografía y el deporte, en especial del ciclismo y del fútbol. El cariño lo demostraba cumpliendo sus responsabilidades y siempre entregando un sabio consejo”, remató.

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