EDITORIAL: Elección de intendentes

Este miércoles la Comisión de Gobierno Interior del Senado votará en particular la reforma constitucional que permitirá la elección democrática de intendentes, los que serán llamados gobernadores regionales. Esta votación de cara a los plazos se vuelve muy trascendente para la intención del ejecutivo de lograr que esta elección se realice en 2017 junto a la elección presidencial.

Si bien existe prácticamente unanimidad en la necesidad de elegir directamente a los intendentes existen varias discrepancias con la forma propuesta, por ejemplo esta elección es considerada por la Fundación Chile Descentralizado como “la madre de todas las batallas descentralizadoras en el país”, sin dejar por lo anterior de considerar como deficiente el traspaso de competencias propuesto por el ejecutivo, pero se entiende la elección como un paso necesario, con todos sus defectos y virtudes, para avanzar efectivamente hacia un país descentralizado.
El problema hoy no es de fácil solución, por una parte existe consenso de la debilidad de las atribuciones que tendría la nueva autoridad regional, pero por otro lado el impulso político para lograr esta elección existe hoy y nada indica que de posponerse esta discusión en la búsqueda de un mayor consenso y de una legislación más robusta se logre efectivamente realizar alguna vez la elección de intendentes.
Con todo sin importar lo que suceda en el senado, se apruebe o no la elección para el 2017 la discusión seguirá abierta, por ejemplo recordemos que hace algunos días un estudio de la Pontificia Universidad Católica definía la estructura propuesta por el ejecutivo como una reforma ineficaz, defraudando las expectativas ciudadanas con efectos catastróficos para el país , el informe propone promover “la disminución, considerable, del número de regiones actualmente existente en Chile”, lo anterior de la mano de propuestas realizadas por el ex presidente y pre candidato presidencial Ricardo Lagos que en agosto del 2015 afirmó “Si seguimos así, vamos a terminar con las 25 provincias que teníamos antes, ya lo vemos. Seamos serios. Chile no da para más de seis o siete regiones (…) ¿Qué diferencia hay entre la región de Arica, la región de Antofagasta, la región de Atacama y la de Iquique?. Cuatro regiones, todas con minería pegada a la cordillera, todas con un espacio de desierto y con algo pesquero por ahí, todas son puerto y turismo, eso es una región”, aseguró.
Como vemos la aprobación del proyecto de ley, no significa un “final feliz” para retornar a un sistema de gobierno regional; muy por el contrario sería un aliciente para seguir trabajando en avanzar hacia una descentralización efectiva.

 

 

Luis Fernando González V
Sub Director

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