En 1975 fue inaugurada la Biblioteca Nº 34 de Rancagua

 

Con asistencia del Director General de Bibliotecas, Archivos y Museos, don Roque Esteban Scarpa, se realizó un acto solemne para inaugurar la nueva Biblioteca Pública Número 34 de Rancagua, el 27 de septiembre de 1975, en un día como hoy.
Esta Biblioteca fue prácticamente la sucesora o continuadora de la tarea que realizaba en forma muy precaria la antigua Biblioteca “Eduardo De Geyter”. Ésta, a su vez, se formó especialmente con los libros donados por la familia del querido médico, doctor don Eduardo De Geyter Carmona , que durante largos años ejerció su profesión en esta ciudad, en donde se le conocía como “el médico de los pobres”, por su admirable filantropía. A esos libros, se agregaron centenares más que se recolectaron en la ciudad, y a otras donaciones de pequeñas bibliotecas particulares.
La Biblioteca funcionaba en una sala, en la calle Independencia, en la parte posterior del antiguo edificio municipal. Durante un tiempo la atendió el profesor de Castellano del Liceo de Hombres, don Roque Castro Gutiérrez. También la tuvo a su cargo el poeta Oscar Castro. Ambos ad honorem. En los últimos años la atendía el estimado, modesto funcionario municipal, Manuel Méndez Bastías.
En 1975 me correspondió realizar gestiones personales ante la Municipalidad y la Dirección General de Bibliotecas. Archivos y Museos, para lograr que la Biblioteca fuera incorporada a la red de establecimientos de dicho organismo dependiente del Ministerio de Educación. Invité a su Director General, don Roque Esteban Scarpa, para que la visitara en Rancagua y tomara contacto con el Alcalde Patricio Mekis. Ambos consideraron que la Biblioteca De Geyter no podía seguir en forma tan reducida y hubo acuerdo en la conveniencia de que fuera incorporada a la Dirección General de Bibliotecas, con el número 34, lo que así ocurrió.
En una etapa transitoria, antes de tener un lugar definitivo, funcionó un tiemplo en dos amplias salas del edificio de la antigua Escuela Superior de Niñas Nº 2, en la esquina de las calles ,O’Carrol y Alcázar, por el lado de esta última, en donde estaba la pequeña biblioteca escolar. También en forma transitoria, estuvo en dos salas del actual Museo Regional.
Felizmente, en la actualidad, la Biblioteca Municipal tiene un amplio, cómodo y funcional local, en la parte posterior de la Casa de la Cultura, por el lado de la Avenida Cachapoal y presta grandes servicios a la comunidad.
¡Felicitaciones en este nuevo aniversario!

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