La hora del Senado

Subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes Lillo.

 

 

Una muy buena noticia recibieron las regiones del país, luego que la Comisión de Gobierno del Senado aprobara la reforma constitucional que permite la elección de intendentes. De esta manera, el proyecto quedó listo para ser votado por la Sala y en caso que lo apruebe –como esperamos que ocurra- pasará a la Cámara de Diputados para iniciar su segundo trámite constitucional.

Se trata de un paso relevante en el objetivo de cumplir la voluntad expresada en múltiples oportunidades por la propia Presidenta de la República, Michelle Bachelet, para que el próximo año la ciudadanía pueda con su voto elegir a la máxima autoridad de las quince regiones de Chile.

Estamos confiados en que los senadores van a respaldar este proyecto. Desde un principio he podido constatar que hay una convergencia transversal en torno a la descentralización y en este caso particular, se ha ido generando un ambiente positivo acerca de la necesidad de aprobar esta iniciativa.

Esta reforma es la piedra angular del proceso de descentralización que va a permitir cortar el cordón umbilical que une al gobierno central con las regiones. Es el inicio de un proceso o, dicho de otra forma, es el impulso que se necesita para que ese proceso se desate y pueda generar más autonomía para las regiones. Esa es la magnitud de lo que nos estamos jugando.

Sé que existen diferencias, especialmente en relación a las competencias que se van a traspasar a los gobiernos regionales. Sin embargo, esas materias están resueltas en la iniciativa sobre fortalecimiento de la regionalización, cuya tramitación continúa, en la misma Comisión de Gobierno del Senado, por lo que vamos a tener tiempo para despejar esas dudas.

Sin perjuicio de lo anterior, dicho proyecto establece que los gobiernos regionales, cuando asuma el intendente electo en marzo de 2018, van a contar con 49 nuevas competencias adicionales a las 23 ya existentes, mientras que en el período 2018-2022 se van a incorporar otras 29. Adicionalmente, luego de ese período, cada vez que se inicie un mandato del gobernador regional electo, los gobiernos regionales tendrán un plazo de 18 meses para pedir las competencias que estimen necesarias, para lo cual la iniciativa dispone de un mecanismo muy preciso.

No existen razones fundadas para no aprobar la elección democrática de intendentes. El Gobierno ha hecho su pega, actuando siempre con seriedad y cumpliendo rigurosamente la palabra empeñada. Hemos buscado acuerdos incansablemente y los seguiremos buscando cuantas veces sea necesario. Es el turno de las y los Senadores.

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