San Fernando y los desafíos en la Cormusaf

Durante esta semana la comunidad sanfernandina ha sido remecida por un nuevo escándalo administrativo que afecta a la Corporación Municipal, como bien lo ha dado conocer vuestro diario que tradicionalmente ha abordado este tema de manera seria y responsable a los largo de los últimos años. Esta vez no fueron las denuncias de los funcionarios, ni la fiscalización de los concejales,sino que fue la Contraloria, el máximo organismo fiscalizador del país el que determinó un evidente mal uso de dos millonarios fondos de inversión del Gobierno; uno del Ministerio de Educación que iba en directa ayuda de nuestros jóvenes y niños que estudian en los colegios municipales, y otro del Ministerio de Salud que tenía por objetivo cubrir gastos tan sensibles como exámenes de imagenología de los usuarios de nuestros consultorios, y atención odontológica de niños de 6 años.
Como concejal y presidente de la Comisión de Salud, dentro de mis competencias fiscalicé a la Corporación Municipal, y dí a conocer estos hechos a la opinión pública, muchas veces a través de medios de comunicación como este diario.
Estoy consciente que hoy, en plena campaña municipal, el destape de esta situación ha elevado las reacciones y la efervescencia del ambiente electoral. Los que somos candidatos nos damos cuenta, en las redes sociales, en la calle, en todos lados que hay un profundo interés no solo por saber más del descriterio con que se han manejado los recursos en los últimos cuatro años, sino también por conocer propuestas para solucionar esta situación.
A través de esta carta quiero expresar que el desafío de quien asuma la alcaldía el próximo 6 de diciembre no es menor. La crisis de la Corporación Municipal de San Fernando es tan grave que no basta solo con gritarla a los cuatro vientos, es un tema en el que hay que actuar. Quien asuma la alcaldía deberá transparentar, no solo la Cormun sino también el municipio; deberá sentarse con las autoridades de Gobierno y formar una mesa de trabajo con metas y fechas claras porque debemos recuperar la confianza pérdida, y lo más difícil, quienes asuman deberán recoger, no solo una mochila cargada de desprestigio, sino que también deudas que se deberán saldar, muchas veces a cambio de sacrificar programas que podrían haber ido de directo apoyo de los habitantes de la comuna.
Finalmente creo que San Fernando el próximo 23 de octubre será un ejemplo de deber cívico y dará vuelta las expectativas pesimistas que dicen que nadie llegará a las urnas. Yo estoy confiado que será la comuna donde la mayor cantidad de sus vecinos se levantarán temprano e irán a votar, y serán ellos, votando en conciencia, quienes decidan quién es la persona que debe dirigir los destinos de su ciudad de aquí al 2020.

 

Pablo Silva

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