EDITORIAL: El no votar

Algunos sectores ligados a estudiantes secundarios han llamado a no votar el próximo 23 de octubre como una manera de protestar.

Más allá de que sus peticiones hayan sido o no escuchadas analicemos el absurdo llamado que hacen a no ejercer el derecho a sufragio. Haciendo política ficción ¿Qué pasaría si la mayoría del país hiciera eco de ese llamado?, sendos reportajes y comentarios analizarían el problema pero en la práctica pequeños grupos partidistas, disciplinados igual votarán y serán electas las autoridades que legítimamente detentarán su cargo, pero más que nunca sería una pequeña minoría y el acarreo quienes impondrán su visión de la sociedad.
El no votar es la apatía máxima, no es una protesta, no es manifestar que nadie me representa sino exactamente lo contrario, es decir no me importa quien gobierne y tome decisiones por la comunidad, es decir confió en quien la mayoría de los votantes elija.
Un poco lo mismo pasa con los votos en blanco, por eso en teoría política los votos sin opinión son sumados a la mayoría. No pasa lo mismo con los votos nulos que sí muestran un descontento con los candidatos o con el sistema, a mi entender una elección donde los votos nulos sean mayoría debería anularse y efectuarse nuevamente con la posibilidad de que se inscriban nuevos candidatos, situación -eso sí- que nunca se ha dado y que tampoco contempla nuestra legislación, por lo que siendo pragmáticos no sirve de mucho ya que igualmente alguien saldrá electo.
El llamado para este 23 de octubre entonces es a votar por quien mejor represente mis opiniones, ideales y sea la mejor opción para mi comuna. La verdadera protesta no es no votar, sino manifestar la preferencia por aquellos candidatos que estén de acuerdo con el porque protesto.

 

 

Luis Fernando González V
Subdirector Diario El Rancagüino

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