Diego Romero se recupera exitosamente de su trasplante de médula osea

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El caso de este joven peumino de 28 años que estuvo a punto de morir y que impactó a Chile y la región , terminará con un final feliz. Tras cinco meses desde la intervención, hoy se siente en franca recuperación y asegura que quiere trabajar para ayudar a más personas en O’Higgins que sufren de leucemia.

 

 

IRENE PADILLA

 
Fue a fines de abril pasado cuando un impactante caso se dió a conocer en nuestra región. Se trataba de Diego Romero, un profesor de inglés de 28 años que estaba a semanas de morir, por el solo hecho de no tener el dinero necesario para cubrir los costos de un trasplante de médula que terminaría con la compleja leucemia que padecía.
Su caso ocupó las primeras planas, no solo de la región, sino del país, especialmente por ser un emblema sobre cómo el sistema AUGE dejaba fuera enfermedades letales de alto costo. Tras enterarse de su caso el Ministerio de Salud tomó cartas en el asunto realizando las gestiones para cubrir el trasplante de médula que Diego Romero necesitaba; cirugía que se hizo efectiva el pasado 30 de mayo.
Hoy, a 5 meses del trasplante Diego cuenta que se recupera exitosamente “después del trasplante estuve un mes hospitalizado más 10 días después por fiebre. El proceso fue muy duro. Pero ya después de los tres meses empecé a estar mejor. Los médicos me han dicho que tengo que estar en controles hasta los dos años, creo que al año después del trasplante se puede llevar una vida normal, y la recuperación completa es después de los dos años”.
Respecto a los costos de la cirugía -que superaban los 60 millones de pesos, sin contar el proceso de recuperación- Romero indica que el Ministerio de Salud cumplió con lo comprometido no solo a él sino a una decena de chilenos más que sufrían de leucemia mieloide aguda refractaria, y que no podían trasplantarse: “Ha sido un proceso largo y costoso. Pero el Gobierno me ayudó a mí y a otros pacientes a hacerse el trasplante. Pero siempre hay gastos enormes que uno tiene que afrontar, medicamentos movilización, alimentación, pero todo va bien gracias a Dios”.
Finalmente el joven profesor peumino indicó que una vez recuperado quiere comenzar un intenso trabajo para traer especialistas que traten la leucemia en el sistema de salud pública de O’Higgins porque hasta la fecha no hay una unidad dedicada a este mal: “hay hartas cosas que quiero hacer para que la atención de los pacientes como yo mejoren. Sobretodo en Rancagua porque no hay como atender a pacientes con leucemia y los tienen esperando interconsultas eternas a Santiago y muchos han muerto por eso”, sentencia.

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