El escenario ante la rendición de la PSU

Ya no queda nada. El próximo lunes 28 y martes 29, en nuestro país, muchos jóvenes egresados de cuarto medio o quienes busquen ingresar a la educación superior el próximo año, rinden la Prueba de Selección Universitaria (PSU).
Para algunos, es el examen de sus vidas y cifran sus esperanzas en esta fecha, para la que se preparan durante todo el año y en oportunidades comienzan a hacerle guiños a la prueba el 2° o 3° medio, y en oportunidades, antes.
No obstante, pueden ser estas mismas expectativas las que pueden producir una serie de trastornos, producto del estrés, ante la cercanía de la prueba, ya que una sobrevaloración de la importancia de la PSU, traduciendo en que su resultado sea sinónimo de éxito o fracasado, hace que se convierta en una oportunidad o una amenaza para miles de jóvenes, quienes pueden llegar a presentar desde pequeños estados ansiosos, hasta crisis de pánico, incluso el mismo día de la prueba pueden pasar por estados de angustias y bloqueos, donde los jóvenes pueden llegar a dejar la prueba en blanco.
Sobre qué hacer ante la inminencia de un hecho tan importante para muchos, los especialistas cada año entregan diversos tips importantes que ayudarán controlar estos estados anímicos y evitar cualquier aumento del estrés y ansiedad. Entre ellos está darse un par de días de reposo antes del temido examen y no estudiar hasta el último día, eso los ayudará a estar más tranquilos.
La noche anterior cenar liviano y acostarse temprano. El mismo día de la PSU levantarse temprano e ir con tiempo a rendir la prueba con el fin de manejar todos los contratiempos y unos minutos antes de entrar a la sala, comer algo dulce pequeño, eso servirá para la concentración.
Cabe recordar que si bien éste es un paso muy importante para algunos jóvenes, que estos entiendan que no se va la vida en una prueba. También existen las opciones de estudiar alguna carrera técnica, o profesional de las diversas entidades de educación superior que ofrecen un abanico de oportunidad, también está la opción de trabajar, hace un preuniversitario o si tiene la oportunidad, viajar. La opciones son muchas, sólo basta con conocer las aptitudes de cada uno para saber qué quiero hacer de mí futuro.

 
Gisella Abarca
Editora

Top