Pastizales, la más evitable de las emergencias

Durante noviembre ya sobre varios siniestros lamentablemente hemos debido informar y todo hace suponer que estos días de altas temperaturas, seguirán siendo protagonizados por incendios de pastizales en los sectores urbanos y forestales en el ámbito rural.

No hay claridad de las causas de estos y otros siniestros, pero la gran mayoría de los pastos se prenden ya sea por descuido o intencionalmente, transformándose en un eterno dolor de cabeza para los voluntarios que en días de mucho calor deben enfrentar esas emergencias, gastando valioso tiempo y recursos. Pero, más allá de quien haya prendido el fósforo o no apague correctamente una colilla de cigarros, la gran mayoría de estos incendios son perfectamente evitables simplemente cortando el combustible, podando el pasto.
Muchas veces, los terrenos baldíos que año a año se queman son privados que indolentemente o por falta de recursos, tienen literalmente botados sus terrenos donde la vegetación crece sin control. Entonces, ante el peligro cierto que significan, podrían dictarse las normativas necesarias, ya sea a nivel legal o de ordenanza municipal para que el municipio local u otra repartición pública mantenga limpios estos terrenos y sean encargados de perseguir las responsabilidades civiles de los dueños de los mismos para que paguen el costo de esta mantención. Lo mismo vale para los incendios forestales, especialmente en las zonas de transición entre el bosque y la ciudad donde el fuego tiene mayores probabilidades de llegar a casas.
Esta simple acción significaría un ahorro significativo de recursos a bomberos y una mayor seguridad para las personas, más aún en un año como el actual donde hasta hace poco llovía en nuestra zona por lo que el pasto continuará creciendo con más fuerza, secándose con las altas temperaturas y siendo combustible de las llamas.

 

 

Luis Fernando González
Subdirector

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