Tiempo de Adviento, preparar el corazón con la mirada puesta en Belén

Como comunidad cristiana estamos iniciando un nuevo Año Litúrgico. Como cada año, por estas fechas (fines de noviembre), comenzamos a recordar los sucesos más importantes del plan de salvación de Dios para el hombre y, claro está que el primero de ellos es el Nacimiento de Jesucristo: la hermosa fiesta del Dios hecho hombre. La salvación del hombre se debe a la Muerte y Resurrección de Jesús, es decir a la Pascua, pero es lógico celebrar el inicio de esa gran manifestación del amor de Dios, o sea, su venida al mundo, “El Adviento”, como tiempo de preparación.
La Navidad y el tiempo de Adviento no son fiestas independientes. El Adviento nació como tiempo de preparación para celebrar la fiesta de la Navidad, igual que la Cuaresma respecto a la Pascua.
Significado del Adviento
Al celebrar la Iglesia el Adviento, te invita a meditar en la venida del Señor. Esta venida se nos presenta en tres dimensiones:
a) Adviento Histórico. Es la memoria agradecida de la espera en que vivieron los pueblos que ansiaban la venida del Salvador. Va desde Adán hasta la encarnación, abarca todo el Antiguo Testamento. Escuchar en las lecturas a los Profetas, nos deja una enseñanza importante para preparar los corazones a la llegada del Señor. Acercarse a esta historia es identificarse con aquellos hombres que deseaban con vehemencia la llegada del Mesías y la liberación que esperaban de él.
b) Adviento Místico. Es la preparación moral del hombre de hoy a la venida del Señor. Es un Adviento actual. Es tiempo propicio para la evangelización y la oración que dispone al hombre, como persona, y a la comunidad humana, como sociedad, a aceptar la salvación que viene del Señor, con pasión por la Buena Nueva. Jesús es el Señor que viene constantemente al hombre. En una sociedad donde la palabra ha perdido significado de mediación y la mirada se ha empobrecido, el tiempo de adviento nos invita a mirar al otro como un regalo, (el enfermo, el inmigrante, el adulto mayor, el adolescente, la mujer maltratada, todos aquellos que son marginados de la sociedad y de nuestro corazón) son un regalo del Dios encarnado. El mediador entre Dios y los hombres es la Palabra que da sentido a nuestra Historia. Es necesario que el hombre se percate de esta realidad, para estar con el corazón abierto, y vivir el presente apasionado, listo para que entre el Señor. El Adviento, entendido así, es de suma actualidad e importancia.
c) Adviento Escatológico. Es la preparación a la llegada definitiva del Señor, al final de los tiempos, Mirar el mañana con Esperanza, cuando vendrá para coronar definitivamente su obra redentora, dando a cada uno según sus obras. La Iglesia invita al hombre, contemporáneo a no esperar este tiempo con temor y angustia, sino con la esperanza de que, cuando esto ocurra, será para la felicidad eterna del hombre que aceptó a Jesús como su salvador.
Esta celebración manifiesta cómo todo el tiempo gira alrededor de Cristo, el mismo ayer, hoy y siempre; Cristo el Señor del tiempo y de la Historia.

 

Padre Luis Piña

Top